3 consejos para transformar el aula con la mínima (o ninguna) inversión

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Es evidente, a día de hoy, que nuestro sistema educativo tiene grandes carencias, grandes defectos y sobretodo muchas necesidades por atender todavía, tanto en cuanto a la atención al estudiante, como en la creación de sinergías entre la comunidad educativa y también en cuanto a infraestructuras, adaptación de los edificios para crear entornos creativos, etc. Siempre nos ponen la misma excusa, no hay dinero, no se puede invertir lo que sería necesario para transformar las aulas como queremos, que fueran espacios agradables, luminosos, con ratios pequeñas, donde el aprecio por la diversidad y la creatividad fueran lo prioritario, donde los padres también tuvieran su espacio incluso en el horario lectivo, etc.

De acuerdo, para lograr que todas las escuelas sean como queremos necesitamos hacer una inversión enorme, pero desde nuestra pequeña posición en el mundo, podemos intentar hacer cambios, que por insignificantes que puedan parecernos, sí van a tener impacto en el día a día de nuestros estudiantes.

Te propongo 3 cambios que con la mínima inversión (o incluso ninguna) puedes realizar para mejorar tu aula:

1. Redecorar el aula, incluso todo el centro. Si bien es conocido por todos como los colores, los ambientes, etc, afectan a nuestro bienestar, concentración, irritabilidad, etc, es muy difícil encontrar escuelas en España y en países de Latinoamérica en las que la administración invierta en el edificio en sí mismo. Pero con un poco de imaginación, materiales reciclados y la implicación del propio alumnado podemos hacer que las aulas sean más confortables, bonitas,relajantes o estimulantes, etc. Este artículo de Peter Barrett (Universidad de Salford) es muy claro al respecto. Y la prueba de que es algo totalmente viable la tenemos en los muchos proyectos de aula que implican la decoración de la misma, como cuando se hace un proyecto sobre la Edad Media y se decora el aula como un castillo, o sobre múltiples temas. El hecho de mediante los colores y algunas texturas (telas, papeles de diferente tipo, etc) podamos hacer que un aula sea más relajante e invite a la concentración o que pueda ser más estímulante y creativa es algo que deberíamos tener en cuenta y jugar con ello. Unas telas de colores suaves flotando encima de nosotros como un techo suave y ondulante, luz filtrada por papel de seda claro, la colocación de las sillas y mesas para poder trabajar en grupo, etc, puede ayudarnos.

2. Usa vídeos, series, películas, etc, como hilo conductor para estirar del hilo y hablar de múltiples temas. Utiliza los recursos que ellos quieren usar en su día a día para poder mostrarles muchas otras cosas que salen desde ahí, deja que cada estudiante aporte lo que sabe, que investigue y lo comparta en clase con los demás. Lanzaos a ir de un lugar a otro y aprender de todo y de todos. Divertíos.

3. Da responsabilidades a tus alumnos. Establece turnos para realizar distintas rutinas que benefician a toda la clase, de forma que todos los alumnos sientan que son dignos de confianza y que han de asumir cierta responsabilidad consigo mismos, con sus compañeros y contigo. Pasar a recoger tizas, fotocopias, que preparen cada semana elementos decorativos para el aula, que preparen una exposición sobre un tema que les apasione y hagan propuestas para que entre todos se haga un proyecto colectivo…, que se ocupen de cualquier actividad que aporte a todos y se les pueda delegar. Es importante que acaben participando todos, todos merecen sentir que se confía en ellos.

Hay muchas otras cosas que se pueden hacer, esto son solo tres pequeños ejemplos de como con voluntad se puede hacer que la experiencia escolar sea diferente, más agradable, divertida, eficaz y productiva.

¿Qué otras cosas se podrían hacer sin ningún o un muy pequeño coste?

Azucena Caballero

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