Las 3 preguntas más curiosas que me han hecho sobre homeschooling

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Cuando educas en casa y más cuando llevas ya 14 años en ello con un niño a punto de convertirse en adulto, te han hecho muchas preguntas sobre el tema, pero muchas, muchas, muchas. Algunas te las hacen personas con interés, que incluso se están planteando ellas buscar una solución diferente a la escuela convencional para sus hijos, o que están interesados en conocer diferentes alternativas, etc, pero a veces la gente solo tiene curiosidad, vamos, como cualquiera que mira esos programas de tertulias de la tele, que un día te hablan de homeschooling, otro del lince ibérico y otro de la diabetes, todo puede ser interesante, te distraes y pasas un rato agradable… Pues eso, que en estos años me he encontrado de todo, personas muy diversas, y preguntas muy curiosas. Hoy os voy a compartir las tres preguntas que más poco meditadas me han parecido hasta ahora:

  • ¿Y cómo lo haces para hacer clase de gimnasia? Esta me dio risa, es de esas preguntas que ves que le sale a alguien sin pensar, como si para hacer ejercicio, estar sano, etc, tuvieras que hacer tablas de gimnasia sueca, sí o sí. La señora en cuanto empecé a hablarle de extraescolares, fútbol, tenis, pádel, y de montar en bicicleta, etc, enseguida vio que precisamente eso era lo que menos nos preocupaba y que más fácilmente se podía cubrir, hasta ella se rió de cómo ella sola se había limitado en algo tan evidentemente sencillo.
  • Pero… ¿No se va a volver el niño marciano? Claro, esa pregunta es ideal para cualquier madre…, muy sutil… Vamos que es la pregunta que yo le hago a cualquiera por la calle que no haga lo mismo que yo… ¿De verdad a alguien le puede parecer normal preguntarle eso a una madre? ¿Es que cree que la madre no ha meditado pros y contras de lo que está decidiendo? ¿Es que no ha conocido a ningún “marciano” por ahí que fuera al colegio en su infancia? Te dan ganas de contestar “marciano no sé, pero desde luego en la luna, como para hacer preguntas inoportunas a madres sobre sus hijos, no se va a quedar, no. ¿Tú fuiste al colegio desde muy pequeño?” Me sale la vena  borde, requeteborde…. En fin…
  • ¿Y no te importa que no vaya a tener amigos? Esta cómo veis es la guinda. “No, no solo no me importa, si no que estoy preparándole ya la mazmorra…” ¡¡¡Necesito emoticono!!! Cuando me sale la vena borde me dan ganas de soltar alguna frase de esas que te dejan cortadísimo, pero entiendo que solo son miradas autolimitantes, que esa persona no imagina ningún espacio de relación infantil o adolescente que no pase por un recinto escolar, y que solo tiene curiosidad porque no es capaz en ese momento de ver que para hacer amigos no has de ir a un sitio concreto y además de forma exclusiva y excluyente, si no que has de tener un talante abierto, con ganas de conectar con otros, y que hay multitud de espacios y momentos para la interacción social. Que se pueden hacer amigos en el parque, en la biblioteca, en la clase de cerámica o el taller de teatro, que tus primos también cuentan, que en muchos pueblos aún se sale a jugar a la calle, que hay entidades culturales y vecinales, que al final las amistades se crean por vínculos de afinidad y que esta se puede encontrar entre seres humanos en muy diversos ámbitos. Me hizo gracia que no preguntó cómo iba a conocer a otros niños, si no que daba por hecho que no iba  a tener amigos, pero solo son visiones y limitaciones de esa persona, que en nada tienen que ver conmigo o mi familia. La verdad es que te encuentras con gente divertida.

Hay muchas otras preguntas que me han hecho, algunas muy razonables, otras divertidas, otras interesantísimas, pero estas tres creo que se llevan el premio a “no pensé ni un segundo antes de lanzar mi pregunta”-

Espero que te hayan hecho sonreír.

¿Te han hecho a ti alguna vez preguntas poco afortunadas y poco meditadas sobre la crianza o la educación de tus hijos?

Azucena Caballero

Homeschooling: ¿cómo son las familias?

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Existen muchos mitos y falsas ideas sobre el perfil de las familias que educan en casa. A este respecto queremos señalar la investigación del profesor Carlos Cabo, que realizó un estudio sobre el perfil estas familias, analizando su ideología política, sus razones para educar en casa, sus creencias religiosas y consigió dar una imagen bastante acertada y completa.

Las familias españolas que educan en casa no son fanáticos religiosos ni extremistas de ultraderecha, responden perfectamente a las diferentes ideologías democráticas normales en la población española y la mayoría se encuadran en el centro político. La religión no es una razón importante que citen para la educación en casa, y, aunque si tienen sentimientos de trascendencia, no son mayoritariamente miembros activos de ninguna religión ni mucho menos de sectas. Quizá lo más destacable es que tienen, en un alto porcentaje, alguno de los padres con estudios superiores y razonan la educación en casa por motivos pedagógicos y personales, buscando ofrecer a sus hijos un ambiente educativo y familiar sano, libre y socialmente activo.

Resumiendo, las familias que educan en casa no responden a un perfil único y tan normales como las demás. Simplemente han optado por un modelo educativo que responde a los derechos del niño a ser educado y al derecho de los padres a elegir el método de la educación, conforme a los tratados internacionales y completamente normalizado en la gran mayoría de los países occidentales.

Mireia Long