Dejarles decidir es importante.

IMG_20170907_133714

Hay niños a los que se etiqueta de “catacaldos” porque prueban muchas cosas y, a veces, no se quedan con ninguna.

Hay padres que se enfadan con sus hijos porque se apuntan a tal o cual actividad y, al poco tiempo, la dejan porque no les termina de gustar, porque no se sienten cómodos con el/la profesor/a, porque descubren que no se les da bien o cualquier otra razón.

He conocido muchos niños que a principio de curso comenzaron a ir a clases de kárate, por poner un ejemplo, bien porque querían probar , bien porque se han apuntado sus mejores amigos. A los dos meses de asistir a las clases descubren que no les interesa el kárate, no les gusta cómo imparte la clase el monitor o se ha enterado de que hay un taller de cómic y prefiere invertir su tiempo en ello.

Pero no. Como decidió apuntarse a esa modalidad deportiva, sus padres le convencen de que si toman una decisión la tienen que llevar hasta el final. Que así se harán más responsables de las decisiones que tomen. Que tienen que atenerse a las consecuencias de lo que hagan.

Cometemos un gran error. Sobre todo si no ha sido pactado de antemano. Es decir, si en principio proponemos un mínimo de asistencia para que el niño o la niña comprueben que, habiéndose apuntado a una actividad, realmente no le gusta, bueno. Pero si comienzan, y no les gusta, no deberíamos obligarles a continuar.

En primer lugar, y si nos ponemos en su pellejo, ¿a quién le apetece hacer algo que no le gusta? Todos tendemos a evitarlo. Me rechinan los comentarios tipo: “ya, pero tiene que ir asumiendo responsabilidades para cuando sea mayor, porque tendrá que trabajar en cosas que no les gusten”.

Bueno, esa es una teoría. Yo tengo otra pero no viene al caso. Otro día escribiré sobre ello.

Y en segundo lugar, el tiempo que van a desperdiciar continuando con algo que no les apetece dejan de tenerlo disponible para otras cosas que les pueden apasionar y descubrir caminos más interesantes para su futuro.

No incluyo en este listado las que son necesarias para su desarrollo, su descanso y todo lo que tenga que ver con su higiene y salud. Me refiero a todas esas actividades añadidas, que a veces tienen que desarrollar para conciliar nuestras jornadas laborales o nuestros tiempos de ocio personales.

Es muy peligroso inculcar a los niños que cuando toman una decisión la tienen que mantener hasta el final. Ese es un aprendizaje nefasto. Un adulto con esa mentalidad está perdido. Precisamente, el saber evaluar una situación o una decisión y cambiar de rumbo o de solución si algo no funciona, es fundamental.

Los niños y las niñas tienen que tener voz y voto en lo que hacen. Ser responsables en la toma de decisiones pero teniendo todos los datos de antemano y los acuerdos o normas consensuadas. No podemos obligarles a que realicen actividades porque, desde nuestro punto de vista, son “interesantes” o nos hubiese gustado hacerlo a nosotros y no pudimos.

Conozco muchas niñas que van obligadas a ballet, gimnasia rítmica o a clases de piano porque es muy femenino y a niños que van a fútbol o a kárate porque es muy masculino.

Todos estos niños me dan mucha pena. Sobre todo porque conozco algunos que tienen talentos increíbles para otras actividades como son la cocina, el dibujo, la fotografía, la ciencia, el teatro o la mímica y no pueden desarrollarlas.

Hoy en día, con la cantidad de formación online que existe y talleres presenciales diferentes, no hay excusa para que nuestros hijos o alumnos se estanquen en ocio predeterminado.

La importancia de conocer un gran abanico de posibilidades y de probar unas y otras para, con la experiencia, valorar qué nos gusta, qué no, qué nos aporta, qué no, qué podemos implementar en nuestra vida para conseguir otros objetivos y qué no es muy importante.

Démosles la posibilidad de decidir, de equivocarse, de descubrir… Si somos sensatos, les permitiremos hacerlo y descubriremos cuánto aprenden, como así ha sido en la historia de los humanos, con el ensayo-error.

El círculo de Lola.

Claves que ayudarán a nuestros niños en su aprendizaje.

Muchas veces damos por hecho que los niños aprenden solos a estudiar pero la realidad nos demuestra diariamente lo contrario. Muchos adolescentes y adultos no han adquirido las habilidades básicas necesarias para realizar cualquier tipo de aprendizaje. En un mundo que cambia velozmente y donde una persona tiene que dar respuesta a estos cambios, enseñar a aprender se nos presenta como una gran necesidad. No en vano, tenemos que pensar que la mayoría de profesiones y tareas que nuestros niños desempeñarán el día de mañana ni siquiera han sido inventadas.

Pero, ¿cómo conseguir que nuestros niños aprendan a aprender?

Azucena Caballero, co-directora de la Pedagogía Blanca, te da algunas claves:

Lo que podemos aprender de las comunidades tribales

IMG_6017

Cómo crían y educan a sus hijos.

1. La comida más sana para el bebé es la leche de madre.
Los niños están amamantados hasta los 4-5 años porque las madres saben de una larga tradición de sabiduría materna que es la comida más sana para el sistema inmune del bebé.

2. Los bebés nunca deberían estar solos.
Desde el amanecer hasta la puesta del sol los bebés están porteados por adultos. Si los padres están trabajando otros miembros de la familia los llevan en su lugar. Por la noche duermen con sus padres o con sus hermanos.

3. Los bebés no lloran si sus necesidades de contacto están cubiertas.
Se los tiene en brazos todo el tiempo o están en contacto permanente con alguien. Las tribus saben que los bebés necesitan el calor y el apoyo del tacto para poder crecer sanos en todos los aspectos de su desarrollo.

4. A los bebés se les amamanta a demanda. En las comunidades tribales raras veces escucharás un bebé llorando. Los bebés duermen normalmente desnudos entre los seres queridos.

5. No se necesitan sillas de paseo.
Portear a sus bebés ofrece a los padres más libertad para moverse y el bebé también llega a ser más independiente ya que suele ver el mundo desde la perspectiva de un adulto.

6. El colecho es algo natural.
Las familias, y a veces también los extraños, duermen juntos, sobre todo si hace frío. Suelen colocar sus manos y sus pies debajo de los brazos o ingles de los demás para mantenerlos calientes y así poder regular la temperatura de su cuerpo.

7. Ser padres se comparte con toda la comunidad. En las tribus indígenas, las tareas de ser padres se comparten con toda la comunidad. En toda la tribu existe una responsabilidad colectiva de criar un niño.

8. Crianza y educación sin castigos.
Ellos creen que el papel de la familia es “plantar buenas semillas”. Reconocer el comportamiento positivo es mucho más poderoso que castigar el “mal” comportamiento.

9. Educar sobre la marcha y continuamente.
Los padres se toman la educación en serio y van contestando a las preguntas y atendiendo las inquietudes culturales y sociales de sus hijos en todo momento. Es más, normalmente toda la tribu contribuye, ya que cada miembro sabe a veces cosas distintas que le pueden interesar a los niños, y contestan con naturalidad a todas sus preguntas o escuchan con respeto sus comentarios.

10. Saben que educar no significa machacar.
Enseñar no es algo que se pueda hacer en contra de la voluntad de alguien. Uno puede elegir a aprender o no de quienes le rodean. Los padres procuran ser modelos para sus hijos por un lado – porque no saben cuándo pueden inspirar a los niños – y por otro no imponen conocimientos no necesarios o no pedidos.
Saben que no se educa a través de la imposición, y nadie aprende por miedo, sino por pasión o necesidad.

11. Saben que hacen falta más adultos para educar un niño.
Vivir en comunidad ofrece una magnífica oportunidad para los niños; pueden observar + imitar + copiar + inspirarse = APRENDER de muchos adultos de su alrededor, desde pautas de comportamiento, modalidades de encontrar soluciones a los conflictos, hasta cómo realizar una tarea necesaria o desempeñar un oficio. Jugar con los niños está bien para jugar, asimilar y practicar lo que se aprende de los adultos o lo que los niños aportan de manera creativa, individual y espontánea al mundo, ya que todos venimos con un objetivo desde que nacemos. Pero el aprendizaje real florece de forma espectacular cuando hay más adultos alrededor y cada uno añade su “granito de enseñanza” porque cada uno sabe algo distinto – o lo explica de distinta forma – que los demás. De esta forma la enseñanza es más rica, más creativa e interesante, más viva y más comprehensiva.

Cómo aprovechar estas enseñanzas en el mundo urbano occidental

Mucha gente del entorno urbano y sobre todo los que deciden educar ellos mismos a sus propios hijos crean a su alrededor una especie de “tribu de ciudad” que, si bien es distinta a las comunidades tribales tradicionales y tiene otra logística, funciona sin embargo de forma parecida.
Las relaciones entre los distintos miembros son también cercanas y fluidas, se visitan en cuanto sus horarios de trabajo lo permiten, colaboran y cooperan, aprenden unos de otros, aportan lo mejor de cada uno, y los niños perciben todo este ambiente de colaboración, creatividad y cariño, aprenden de cada individuo cosas distintas, a veces – si son un poquito mayores – ayudan o se involucran en proyectos comunes junto a los adultos, y se acostumbran a trabajar de forma sinérgica, percibiendo las intersecciones de campos, disciplinas o culturas y combinando los conceptos existentes para dar a luz a nuevas ideas, fuera de lo tradicional o convencional.
Algunos padres buscan trabajos más adecuados para conciliar la crianza de sus hijos y los horarios de trabajo, muchas madres se planifican para poder estar todo el tiempo posible con sus bebés y amamantarlos, acompañando siempre a los niños, y para los otros momentos se turnan con los padres, o bien sea con otros adultos de confianza; muchas trabajan desde casa y hacen sus recados junto a sus niños, pero también piden ayuda para tener algo de tiempo para sí mismas.

¿Seguirás estos principios de crianza tribal?

¿Y por qué no?

Foto 123

Por Sorina Oprean
Con la pasión de ayudar a los padres a entender la fuerte y maravillosa conexión que se puede dar entre ellos y sus hijos cuando se implican a fondo en su educación, Sorina colabora con el equipo de Pedagogía Blanca para hacer el cambio hacia unas generaciones de niños y padres sanos y felices. Ha sido madre homeschooler desde que nacieron sus hijos, durante toda su infancia y adolescencia, y así descubrió su pasión por ayudar y aconsejar a otros padres o profesores acerca de una educación más respetuosa e implicada. 

Ciencia

Ciencia

La mayoría de las personas, y sobre todo los niños, disfrutamos ante un experimento. Las ganas de aprender innatas que todos tenemos nos hacen buscar el cómo, el por qué y el para qué de las cosas. Así que, sea ciencia o magia, el hecho de que algo ocurra nos llama la atención.

Es importante que los niños, desde muy pequeños, experimenten. No lo digo yo, lo dicen los expertos. Así que, en condiciones normales, a un niño le gustará chupar, tocar, oler, ver, correr, saltar, trepar, jugar… y aprender cómo funcionan las cosas.

En ese proceso de aprendizaje es muy importante el acompañamiento respecto al descubrimiento científico. Primero, por seguridad y, segundo, para que aprenda a diferenciar ciencia y magia.

Años después de haber pasado por algunas aulas, donde trabajamos con niños mediante el descubrimiento, me cuentan que de lo que más se acuerdan es de cuando hicieron un volcán que echaba purpurina de colores y pompas, de el día que les llevé guantes, pinzas y mascarilla para “investigar”, cuando picaron piedra para encontrar huesos de dinosaurio o cuando descubrieron la cantidad de materiales distintos que utilizaban los pájaros para construir sus nidos.

Es una satisfacción muy grande saber que el esfuerzo que hacemos para que los niños comprendan cómo funciona el mundo, cómo debe ser la relación de respeto con su entorno y con el medio ambiente y las consecuencias de hacer las cosas de uno u otro modo tiene una repercusión positiva.

Por suerte, contamos con profesionales que se dedican a mostrar la ciencia a través del juego, para todas las edades, para familias, en colegios, en asociaciones… Personas implicadas en la formación con rigor y a la vez con esa capacidad de transmitir de forma divertida. Buscad ese tipo de expertos y empresas, programaciones, cursos, talleres o charlas que estén enfocados en este sentido. Participad.

Busquemos ese modo de aprender. Tenemos que mantener en los niños la llama de la curiosidad.

Queremos ayudar a descubrir ese mundo y vamos a regalaros tres ideas geniales para despertar su curiosidad y sus ganas de aprender. Estad atentos a este blog. La semana que viene publicaremos las propuestas.

El círculo de Lola.

 

 

 

Escayolando.

Escayolando

Hoy voy a daros una idea para hacer con los niños.

Cuando yo era pequeña, una de las cosas que más me gustaban era ir con mi madre a una tienda que había en en centro de Madrid dedicada, exclusivamente, a la venta de figuras de escayola para pintar.

Había de todo: animales, escenas cotidianas, cuadros, figuras religiosas, muñecas y muñecos, pies de lámparas, etc… Era muy difícil escoger. Mi madre me compraba una o dos siempre que íbamos y yo estaba deseando que llegase el fin de semana para ponerme manos a la obra.

Recuerdo que, al principio, las pintaba con témperas. Mis primeras figuras eran muy sencillas: una muñequita, algún animalito y cuadros tipo bodegones. La verdad es que me encantaban pero no era muy diestra con la pintura, jejejejeje… Quedaban bastante planos.

Más tarde, y siguiendo los consejos de una enciclopedia de bellas artes que había en casa, me lancé a probar otras técnicas más complejas y conseguí cosas chulas. Me gustaba mucho, por ejemplo, el uso de betún de Judea para darle un acabado más rústico a mis creaciones.

Y así, descubrí todo un mundo con la escayola. Ahora, procuro hacer mis propios moldes y tallarla para conseguir determinados trabajos.

Os animo a mostrarles este mundo a los niños. Les puede despertar mucho la creatividad y es una manera muy económica de hacerlo.

Yo he comprado varios moldes de silicona, tipo bombones, madalenas, etc… Además, les saco partido porque también me sirven para hacer jabones con formas.

En almacenes de materiales o tiendas de pinturas podéis encontrar escayola. Haciendo la mezcla adecuada, vosotros o los mismos niños, según su edad, ponedla después en los moldes y dejar secar.

Para evitar burbujas, yo agito la mezcla, una vez que está en el molde, con un simple palito de brocheta.

Si las figuras son muy gruesas, tardarán algo más de tiempo. Un día o más. Si son más finas y hace mucho calor, tardarán menos.

Una vez secas, sólo queda desmoldarlas, repasar los bordes con un papel de lija fina o similar (a veces no es necesario) y decorarlas a nuestro gusto.

Algunas ideas:

  • Témperas
  • Pinturas acrílicas
  • Papel de seda y otros
  • Telas
  • Purpurina
  • Flores secas
  • Legumbres
  • Botones
  • Esmalte de uñas

El resultado de este sencillo trabajo son piezas para adornar nuestra propia casa, habitación, aula… o para regalar en cumpleaños u otras ocasiones.

Espero que os haya gustado y que os pongáis manos a la obra.

El círculo de Lola.

 

Internet

Arduino

Es increíble de lo que son capaces las personas cuando tienen interés por algo.

Además, Internet y los millones de generosos internautas que cuelgan información en la red, facilitan mucho la localización de todo tipo de datos, vídeos, libros, documentos, tutoriales, PDFs, imágenes… de cualquier tema que despierte nuestra curiosidad.

Este regalo del siglo XXI nos ayuda a que los jóvenes aprendan todo lo que les atraiga, sabiendo discriminar la información, claro, de una manera atractiva, interesante, activa e intuitiva.

El apoyo de internet y las ideas que proporciona se aproxima al infinito.

Además, como madre homeschooler, su ayuda es incalculable. Llegada una cierta edad, nuestros hijos sienten inquietud por temas que, seguramente, no dominemos. No podemos saberlo todo, desde luego, y mucho menos sobre temas tan actuales que no sabemos ni nombrarlos.

Mis hijos, en busca de conocimientos, son incansables. Siempre andan liados con alguna búsqueda que vaya satisfaciendo su necesidad de aprender. Ha llegado el momento en que ya no aprenden de mí, al menos en relación a los aspectos teóricos de los temas que les interesan, sino que siempre me están enseñando.

Desde trucos de magia a la reproducción de los anfibios, robótica, proyectos con Arduino, clases de guitarra o piano, historia medieval, matemágicas… TODO está en la red. Y, desde luego, con presentaciones tan atractivas que nuestros más de 2000 libros, hasta hace poco manoseados, se van quedando aparcados en los estantes.

Bueno, todos no, los cómics y algunos clásicos o Tolkien y J.K. Rowlling,  siguen cambiando de sitio entre la estantería y la mesilla de noche sin parar. Esos no faltarán nunca.

Creo que es muy importante acompañar a nuestros hijos y alumnos en su descubrimiento de Internet. Hay que mostrarles todas las caras de la red y enseñarles a sacarle partido, con responsabilidad y coherencia.

Vigilar sus primeros pasos. La ansiedad que crea el bombardeo de información inacabable puede desbordarles y eso tampoco sería interesante. Tienen que saber hasta dónde pueden llegar o no. Con nuestra ayuda, la red puede convertirse en un buen aliado para el aprendizaje y ellos en sus propios profesores.

El círculo de Lola.

 

¡Qué curioso!

Curioso

¡Qué curioso!

Un día nos visitó Héctor, un amigo de mis hijos con un talento asombroso para todo lo que le apasiona. La verdad es que en casa se le admira bastante.

Él estaba de vacaciones escolares pero, como nosotros no tenemos fechas definidas, teníamos pendiente terminar un trabajo y le pregunté si le apetecía hacerlo con ellos. Accedió, con gusto, sin saber de qué se trataba, porque sabe que nuestras “clases” son divertidas.

El trabajo consistía en realizar unos cálculos espaciales, volúmenes, superficies, áreas… Qué curioso… Hicieron el trabajo en grupo, llegando a acuerdos en segundos, repartiéndose las tareas de modo equitativo, sin quejas, sin protestas… Sacando todos los datos sin error porque, si uno dudaba, entre los tres encontraban la solución.

Qué curioso. Por lo visto, ésta manera nuestra, tan rara, de explicar las cosas y llevarlas a cabo, y obteniendo el mismo resultado… es más interesante.

Qué curioso que los niños prefieran métodos activos de aprendizaje. El nuestro, sin duda, lo es. No existen las clases magistrales en casa, aunque a veces vamos a escuchar a expertos en alguna materia que sí suelta un sermón, jejejejejejeje… Sarna con gusto, no pica.

El caso es que lo pasaron genial. Hicieron un estudio exhaustivo sobre el espacio que les rodeaba y se rieron un montón mientras recopilaban los datos y planteaban las fórmulas y operaciones.

Un día de clase estupendo. Gracias, Héctor!!!

El círculo de Lola.

Decora esta Navidad con Lego

shapeimage_1

 

Hay muchas formas de decorar nuestros hogares en Navidad, con piñas, manualidades múltiples, velas, cenefas, nacimientos, árboles, etc.

Hoy os traigo una propuesta que me encanta, porque es divertida, bonita, y muy activa para los niños. Es una propuesta de Chris McVeigh quien nos comparte sus guías con las piezas que necesitamos y como se construye cada pieza. ¡Es fantástico!

Aquí podéis ver  una de sus guías para ornamentos navideños, y aquí la otra guía que pone a disposición de todos en estas fechas.

Espero que os encanten y que os regalen muchas horas de diversión. La página de Chris es una maravilla.

Azucena Caballero

Cuaderno de Navidad de Meninheira

1366_2000

Os propongo este precioso Cuaderno Navideño de Educativos Meninheira que seguro que os da muchas ideas para que los niños disfruten aprendiendo.

Rellenando este cuaderno podéis guardar un hermoso recuerdo de las fiestas de este año, además de permitiros proponer a los niños muchas actividades interesantes y pensadas especialmente para ellos.

En el Cuaderno Navideño de Educativos Meninheira, que, por otro lado, cuesta solo 4.84 euros, encontraréis un diario de vacaciones, muchísimas sugerencias de manualidades, plantillas para tarjetas y adornos, historias sobre los más habituales símbolos navideños, una agenda y otras muchas propuestas que seguro que harán las delicias de los pequeños. Os lo recomiendo, a mi me ha encantado.

Hay versión en castellano y en catalán.

https://www.etsy.com/es/shop/Educativosmeninheira

 

El cuaderno de Navidad para niños representa no sólo una fantástica herramienta para practicar la lectoescritura, la composición, etc. de una forma diferente, divertida, si no que además convierte estas fechas en un recuerdo maravilloso al que volver con el pasar de los años.

♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥
ÍNDICE DE CONTENIDOS DEL ARCHIVO:
♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥ ♥

♥ Ideas para llenar el cuaderno con más materiales ajenos al imprimible.
♥ Sugerencias de manualidades para hacer estos días.
♥ Calendario de adviento para hacer en papel.

♥ Las hojas del cuaderno son las siguientes:
1- Diario de vacaciones
2- Impresos de listas
3- Historia de las postales de Navidad
4- Historia de la flor de Pascua
5- Agenda de direcciones para apuntar a quien enviar las postales navideñas
6-Historia del árbol de Navidad
7- Simbología de la decoración más típica del abeto navideño
8- Listado de los adornos del árbol
9- Recetas de Navidad originarias de…
10- Recetas de familia
11- Historias familiares de Navidad
12- Nuestras tradiciones familiares
13-Lista de cosas para hacer
14-Lo que más me gusta de la Navidad
15-Libros para leer en Navidad
16- Películas para ver en Navidad
17- Plantillas de páginas
18- Esta Navidad la he pasado con…
19- Firmas y dedicatorias
20- Calendario-Agenda
21- Dibujos para recortar y pega:
22 – Actividades Manuales: Plantilla para elaborar tarjetas
23- Actividades Manuales: Plantilla para hacer unas bolas de adorno
24- Actividades Manuales: Plantilla para realizar un abeto de Navidad
25- Actividades Manuales: Plantilla para realizar un angelito navideño
26- Actividades Manuales: Plantilla para realizar un muñeco de nieve
27- Actividades Manuales: Plantilla para realizar un hombrecito de gengibre
28- Actividades Manuales: Flor de pascua
29- Actividades Manuales: Calendario de adviento

En total, más de 40 páginas distintas con información para elaborar tu cuaderno de Navidad que irá creciendo año tras año convirtiéndose en un bonito recuerdo familiar.

La importancia de amasar

galletas

Me llama la atención últimamente, entre niños de mi entorno, que a los que tienen una letra que no le gusta a los profesores les amenazan con bajarles la nota si no la mejoran e incluso, a uno de mis vecinos, le han dicho algunos profesores que no le leen los exámenes y por tanto no le evalúan.

Curioso, porque alguna tarde se viene a casa a que le expliquemos dudas y, la verdad, con un mínimo esfuerzo, su letra la considero legible.

Otra niña de ocho años está quemadísima con la profesora porque en un curso escolar la ha hecho cambiar la letra más de cinco veces hasta que se ha ajustado a sus parámetros para poder aprobar. Su letra inicial y cualquiera de las versiones era muy buena. Cosas que pasan y que no se comprenden…

Y así, varios casos…

Así que, yo, ni corta ni perezosa, me he puesto a preguntar a estos alumnos y a otros que son algo mayores, qué tipo de “plástica” han hecho estos años en infantil y primaria en el colegio, con el objetivo de ver si pudiese haber alguna relación entre la “mala” letra y el desarrollo correcto de su psicomotricidad fina y… curioso: NUNCA han manipulado plastilinas ni masillas de ningún tipo, no les han dejado jugar con construcciones “porque decían que luego no las recogíamos”, no les han propuesto nunca hacer pan o galletas, muchos no saben recortar, y muchos, con 9 años, ni atarse los cordones de los zapatos!!!

Por favor, estoy tan enfadada con estas cosas!!!

Así que, un consejo. Llega un nuevo periodo vacacional. Aprovechemos para que nuestros hijos manipulen y amasen. La importancia de esta destreza para su futuro cognitivo es muy grande y apenas supone esfuerzo.

Que hagan galletas, que hagan pan, que ensarten brochetas de fruta, que busquen intrusos entre las lentejas, que unten tostadas, que rellenen huevos cocidos… lo que se os ocurra.

Buscad regalos que tengan que ver con la manipulación adecuada a su edad. Dejad de lado los juguetes a pilas y ruidosos que no les favorecen en este aspecto.

Sin haber trabajado con los pequeños esta destreza no podemos pretender que escriban correctamente. Es mi punto de vista.

El círculo de Lola.