Consejos para desarrollar la autoestima de los niños

6db6db183f_1453838822011Para ayudar a nuestros niños – sean hijos o alumnos – a desarrollar una autoestima sana y a quererse para tener una buena vida, unas buenas relaciones con los demás y consigo mismos vamos a enumerar cinco errores que no debemos volver a repetir:

1. Hacerles verse como víctimas. Enseñarles a afrontar los conflictos o los problemas de forma positiva les ayudará a aprender que los recursos emocionales para resolver los problemas están dentro de sí mismos a través de la acción en la mayoría de los casos. ¿Cómo les enseñamos esto? ¿Qué mejor lección que darles un ejemplo directo cuando nosotros mismos nos estamos enfrentando a un problema o conflicto y los solucionamos con paciencia, tranquilidad y autoconfianza?
2. Exigirles demasiado. A veces les ponemos a los niños metas más altas que a los propios adultos. No sólo es contraproducente, sino que no es realista pedirles a los niños resultados mejores o un rendimiento más alto que nosotros mismos podríamos obtener. Me refiero aquí en concreto a los deberes y las notas en los exámenes. Si nosotros mismos no podríamos dar la talla, con toda nuestra experiencia e intelecto desarrollado, ¿cómo podemos exigírselo a ellos?
3. Compararlos con otros. Muchos padres caen en este error, comparar con otros niños para resaltar las cualidades de aquellos y los defectos de sus hijos, como si siempre los nuestros son peores que los demás. Si no queremos acomplejar más a nuestros hijos y aumentar sus inseguridades vendría bien tomar consciencia de lo que les decimos y no seguir por allí. En definitiva, ningún padre tiene el interés de tener un hijo acomplejado o inseguro y hay que recordar aquel dicho popular que dice que las comparaciones son odiosas. Dejemos de comparar y empecemos a centrarnos en los rasgos que les ayuden a ellos a motivarse y ser mejores. Cada niño es distinto y cada uno tiene sus cualidades. Nuestro deber como padres es buscarlas, potenciarlas y hacerles verlas diariamente ya que ellos, al no tener experiencia vital, no saben con certeza cuáles son sus habilidades.
4. Imponer una mentalidad negativa. Si no les alentamos y no creemos en nuestros hijos/alumnos, difícilmente podrán creer ellos mismos en sus propias posibilidades. En vez de verlos como perdedores por haberse equivocado (recordemos, los errores son poderosas herramientas de aprendizaje, dejemos de verlos como algo negativo) o simplemente no valorar como digna o válida su manera de pensar por ser diferente a la nuestra o a lo que se espera, vamos a ser positivos y a considerarlos unas semillas potentes de seres humanos que están mejorando día a día, año a año, con respeto a sí mismos.
5. Descalificarlos. Nunca les digas “eres un torpe, no sirves para nada…”. El poder de las palabras es tremendo y más todavía si viene de parte de los adultos que los cuidan y de los que dependen emocional y físicamente. Hay que valorar a los niños de forma amorosa, paciente con su proceso madurativo y cognitivo, y aceptarlos tal y como son – mejorarán si siempre los valoramos de forma positiva. Además hay que ver sus lados fuertes y bellos, enfocarse en sus habilidades para potenciarlas.

Proponemos un corto ejercicio. Haz un listado con 10 cosas positivas de tus hijos o al menos 3 rasgos positivos de cada uno de tus alumnos. Haz otro listado con 2 cosas negativas que encuentras en tus hijos o 1 rasgo negativo por cada uno de tus alumnos. Pon el primer listado, el de las cosas positivas, en un sitio visible para poder tenerlo a la vista todos los días, sobre todo cuando estás con los niños. Intenta seriamente involucrarte y ver y manifestar diariamente de forma verbal lo positivo de cada niño, y no olvidarte de centrar tu atención en estas cualidades y habilidades, para poder enseñárselos también a los niños de tal forma que ellos también se centren en sus propias cualidades.
El segundo listado ponlo en una libreta.
Al final de una semana o un mes, haz un balance. Apunta si notas alguna mejora en tus hijos o alumnos. Saca el listado de los rasgos negativos y reflexiona si todavía aparecen tan obvios como al principio.
Puede ser que te lleves una sorpresa.

Sorina Oprean

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