Prehistoria

Historia

Los cuarentones y cincuentones recordaremos dos elementos interesantes de nuestra infancia: los Playmobil, que antes se llamaban Clicks de Playmobil, y una serie de televisión que nos enganchaba cada fin de semana que se llamaba Érase una vez el hombre.

La manera más acertada que he encontrado de trabajar la historia con niños y adolescentes ha sido utilizando estas dos herramientas de manera simultánea.

En muchas bibliotecas municipales podéis encontrar la colección de libros y DVDs de la serie. Yo suelo aprovechar para buscar, además, otras publicaciones que tengan que ver con la era que estemos estudiando y, junto al tomo que corresponda de Érase una vez el hombre y su DVD, nos llevamos dos o tres libros más que nos amplíen la información que quiero trabajar.

En primer lugar, revisamos y leemos los textos, vemos el capítulo e incluso buscamos algún documental relacionado y más adaptado a la edad con la que estamos trabajando. Aunque parezca cosa de niños, a los adolescentes también les gusta visualizarlo. Se suelen reír mucho con la torpeza de los malos, jejejejejejeje…

Después solemos hacer un trabajo con todos los datos para esquematizar los conocimientos y tener un guión para ponernos manos a la obra con lo que más les gusta: jugar con los Playmobil.

Podemos encontrar muñecos y complementos, prácticamente, de cualquier época de la historia y de la prehistoria. Hay coleccionistas que poseen verdaderos tesoros, pero para nuestro fin no es necesario hacer tal inversión.

Al haber estudiado a fondo las características de ese periodo histórico tenemos datos suficientes para poder imaginar cómo sería la arquitectura, la vestimenta, las costumbres, los alimentos que predominaban… hasta la altura media de las personas que vivían en esa época, si es que ya existían los seres humanos como tales.

Así que, con toda esa información, unos cuantos muñecos sencillos y algo de material común (cartulinas, recortes de tela, aguja, hilo, pegamento, pinturas acrílicas, plumas, palitos, tierra y poco más) seremos capaces de reproducir, con algo de imaginación y una mínima destreza, todo lo que nos propongamos.

En la imagen que acompaña este artículo, como habréis observado, intentamos reproducir dos personajes prehistóricos. Para ello utilizamos dos muñecos, un chico y una chica, sencillos y, con un trocito de tela que imita a piel animal, le confeccionó un peque sus trajes.

Todo lo que aprendamos de este modo es casi imposible que lo olvidemos. Lo que sí es posible que no recordemos después de un tiempo serán fechas, duración de los diferentes periodos prehistóricos o alguna cosa más.

Para ello, trabajamos, paralelamente otros sistemas de recopilación y exposición de datos que ya os contaré.

En cualquier caso, todo lo que no recordemos estará en internet y podremos consultarlo cuantas veces necesitemos.

El círculo de Lola

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