Pensar es bueno. Elegir también

4bbc197510_1448392919344

No tener que pensar, algo que cada vez inculcamos antes a los niños.

Me he dado cuenta que a mucha gente no le gusta tener que pensar, les resulta cómodo que otros les digan lo que hay que hacer, ellos se acomodan a la norma o sugerencia de ese otro, sea una persona, una entidad o una autoridad y siguen tan contentos.

En realidad a todos a veces nos gusta no tener que pensar, no tener que elegir, no tener que decidir, poder delegar decisiones, ya sean importantes o triviales.

Es cierto, pensar a veces cansa, y poder ceder el timón a veces compensa. Yo también lo hago a veces, a veces e cedo el timón a la tele mismo, la enciendo y veo lo que echen, un rato con el cerebro plano sin tener que pensar y lo agradezco.

Pero me he dado cuenta de que a los niños cada vez se les inculca antes que no necesitan pensar y que basta con que se dejen guiar. Cada vez se les van recortando los espacios y el margen de decisión en muchas cosas y a veces los adultos no nos damos cuenta de lo que eso significa.

Pondré ejemplos sencillos.

Por ejemplo en algunos colegios indican qué han de llevar los niños para almorzar: un día yogur, otro bocadillo, otro fruta, otro bollería casera… Y a los padres y al equipo del centro le resulta cómodo, no hay que pensar, pero ¿y al niño? ¿No queremos que desarrolle un criterio sobre lo que come? ¿A los adultos nos gusta que nos digan lo que tenemos que comer por sistema todas las semanas? ¿Tan malo es que el niño pueda elegir si quiere llevar yogur, frutos secos o bocadillo en lugar de tener que ceñirse a lo que otros imponen (a veces lo sugieren)? ¿No sería mejor educar en el aprecio a la diferencia en lugar de tener que uniformar lo que todos comen?

En algunos colegios además de lo que han de llevar para el almuerzo también han de ir con uniforme, otra cosa más en la que no han de pensar, no necesitan pensar en qué se ponen, qué clima hace, qué les hace sentir bien, etc.

Si además se quedan a comer tampoco van a elegir el menú, obvio.

En clase a partir de primaria es en contadas ocasiones en las que suelen elegir la actividad a realizar o como disponer del tiempo. Además muchas veces tampoco hay que pensar, obedecer, tener el comportamiento que el centro considere adecuado y responder a la expectativa del docente es lo fundamental, es la forma más segura de aprobar en algunos centros (no quiero generalizar porque más centros cada día cambian esto, pero quedan muchos por transformar sus aulas todavía).

Por las tardes muchos niños tampoco pueden elegir qué van a hacer porque hay centros que ponen deberes, muchos deberes.

A cierta hora hay que irse a dormir porque el descanso y la salud son importantes, eso es fundamental. Así que el niño va pasando por muchos días en los que su capacidad de elección, de decisión, de intervención en los pequeños detalles de su día a día se ve muy limitada.

¿A nadie más le parece preocupante?

¿De verdad queremos fomentar una educación que invite tanto a no tener que pensar?

O en todo caso, si alguien cree que estas imposiciones de algunos centros escolares tienen ventajas, ya que opiniones hay de todos los colores ¿puede ser una ventaja en cuanto a la educación de un menor que no tenga que pensar? ¿Esa es la ventaja?

Yo quiero niños que piensen, que piensen mucho, en todo tipo de cosas.

Me gusta pensar y la gente que piensa.

Me gustan las personas que incluso se paran a pensar en qué color de camiseta es la que desean lucir hoy.

Pensar es bueno. Elegir también.

Azucena Caballero

One thought on “Pensar es bueno. Elegir también

  1. Buenas,acabo de leer el post y me he quedado muy pensativa con esto , sí , es cierto , nos acostumbran tanto a dar cosas” por hecho” y “benefiicioso” que se nos olvida a que ellos elijan lo que les apetece en cada momento…..tenemos que seguir aprendiendo nosotros y eligioendo…y dejar que ellos elijan más…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *