Preguntas que fomentan el pensamiento crítico en Aprendizaje por proyectos

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Una de las habilidades más importantes que se trabajan con el Aprendizaje por proyectos es el pensamiento crítico y realmente puede ser un método que ayuda a los estudiantes a desarrollarlo.

Entendemos el pensamiento crítico como la capacidad de tomar decisiones meditadas y realizar juicios razonados basados en datos fiables. Es comprensible que se considere la capacidad de pensamiento crítico como una habilidad importantísima en todas las esferas de la vida: profesional, personal y como ciudadanos. En la mayoría de las disciplinas de ciencias y en los estudios sociales también es preciso saber ejercerlo.

Pero, ¿en el sistema tradicional de aprendizaje se fomenta el pensamiento crítico? Realmente creemos que no, ya que el énfasis se pone en la adquisición de determinados conocimientos centrados en una fuente de autoridad: el profesor o el libro de texto. Además, el éxito escolar se mide en la capacidad de reproducción lo más detallada y fiel de dichos contenidos. La capacidad de elegir la opción correcta basándonos en la experiencia o el análisis de los datos es mínimamente valorada.

El Aprendizaje por proyectos, en cambio, es un método que busca ayudar a los estudiantes a aprender a ser pensadores críticos. Sin embargo no basta con proponernos un trabajo por proyectos, sino que estos deben ser correctamente planificados, guiados y elegidos. El educador debe proponer a los estudiantes temas, tareas y un esquema de trabajo y reflexión que les ayude a usar herramientas y estrategias de pensamiento crítico. ¿Cómo lograr esto?

Comenzando con la elección de una pregunta conductora apropiada, que realmente permita que los estudiantes se enfrenten al problema propuesto no como algo que responder simplemente buscando la respuesta correcta en una fuente (o en varias) sino haciéndola real, conectada a la realidad y que no solo nos pida una investigación concreta (que puede ser interesante y valiosa), sino que implique que necesariamente hay que definir conceptos, considerar si la información que obtienen es pertinente, evaluar los datos y sacar conclusiones propias. Cubriremos contenido pero no solo buscaran la respuesta, tendrán que pensarcuidadosamente.

Pongamos un ejemplo. Una pregunta conductora típica, que no fomente el pensamiento crítico sería esta: “¿Cómo se desarrolló el proceso de invasión de los hunos en territorio romano?” Sin embargo, si queremos trabajar este mismo contenido pero, a la vez, fomentar el pensamiento crítico deberíamos reformularla: “¿Cómo diseñarías una conferencia para tratar los puntos de un tratado de paz entre Roma y Atila?”

Otro ejemplo: “¿Qué desarrollos científicos son necesarios para la colonización de Marte?” Es una pregunta atractiva pero podemos mejorarla añadiendo elementos que añadan pensamiento crítico: “¿Cómo sería la vida en un Marte en una base científica que analizara las posibilidades de colonización y terraformación?”, o “¿Cómo harías la selección de personal de la primera base científica de Marte?” o “¿Cómo sería el plano y los elementos más importantes de la primera estación base en Marte?”.

El diseño de la pregunta conductora es vital para que el proyecto no sea una simple recopilación de datos y se convierta en un reto que implique pensar de manera crítica sobre los datos. Puede parecer complejo pero en el Curso de Aprendizaje por Proyectos de la Pedagogía Blanca podrás profundizar en ello y realizar este proceso con seguridad, sabiendo que debes preguntarte para elegir una pregunta apropiada.

Mireia Long

¿Qué es Aprendizaje por proyectos?

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El Aprendizaje por proyectos es un método centrado en el alumno, que ofrece a los estudiantes la oportunidad de adquirir conocimientos y desarrollar habilidades trabajando en una actividad diseñada para que puedan investigar un tema, recopilar información de manera crítica, analizar datos, cooperar, trabajar en equipo, responder preguntas complejas y presentar sus conclusiones con productos reales.

Las habilidades que se potencian especialmente con el Aprendizaje por proyectos son la capacidad de colaboración, la comunicación, la resolución de conflictos, el pensamiento crítico, el uso de nuevas tecnologías, la presentación de trabajos y conclusiones en público con diferentes soportes, la resolución de problemas y la búsqueda y análisis de información relevante.

En el Aprendizaje por proyectos trabajaremos con pasos detallados y esquemas de propuestas para lograr conseguir organización, coherencia, proyección, disfrute y excelencia, además de lograr resultados en la adquisición de conocimientos más perdurables que con métodos tradicionales al lograr darles sentido.

Un verdadero Aprendizaje por proyectos supone una serie de habilidades y conocimientos del educador que trabajaremos intensamente en nuestro curso y que aprenderemos juntos a realizar con seguridad y competencia.

  • – Comprender y transmitir la importancia y el valor del aprendizaje por proyectos.
  • – Crear eventos introductorios que emocionen e intriguen a los alumnos en un tema.
  • – Plantear preguntas que abran una investigación motivada, apasionada y con sentido.
  • – Analizar el contexto de nuestro centro y la preparación propia y de nuestros alumnos para lograr implementar el Aprendizaje por proyectos con éxito.
  • – Guiar a los alumnos en su investigación de datos y en el trabajo en equipo.
  • – Ayudar a los alumnos a realizar y autoevaluar presentaciones atractivas, reales y rigurosas.

 

Mireia Long

Procesos de trabajo que fomentan el pensamiento crítico en PBL

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La realización de una pregunta conductora es una herramienta muy potente para preparar a los estudiantes para la realización de un Aprendizaje por proyectos que fomente su pensamiento crítico. Pero igualmente importante es que las tareas del proyecto estén diseñadas y tutorizadas de manera correcta. No olvidemos que en PBL los alumnos no solo aprenderán algo, sino que lo harán haciendo algo concreto, culminación del proceso de desarrollo del proyecto. No podemos dejarlos solos, sin orientación, sin un andamio de trabajo coherente que les permita avanzar seguros y verificar que lo están haciendo.

En el Aprendizaje por proyectos, durante el desarrollo de trabajo, el educador debe acompañar a los estudiantes y puede, además, ayudarlos con guías de trabajo realizadas para ellos, pero sobre todo tiene que estar presente para proporcionar elementos de las tareas que incidan en la elección de ideas, resumir argumentos, hacer juicios sobre diferentes posibilidades y averiguar cuál es la mejor manera de hacer o construir algo.

Lo que el educador debe hacer es ayudar a los alumnos definiendo competencias específicas, dándoles retroalimentación y pidiéndoles que preparen la explicación de cómo usaron en pensamiento crítico cuando realicen la presentación de su proyecto. Además pueden ofrecerles rúbricas de autoevaluación individual y grupal que les ayuden a reflexionar sobre el trabajo realizado en este aspecto, pues una parte importante del pensamiento crítico es la capacidad de comprender como lo hemos realizado y mejorarlo para posteriores ocasiones.

En el curso de Aprendizaje por proyectos de la Pedagogía Blanca proporcionamos a los alumnos esas técnicas y consejos para hacer lo mejor posible su labor educadora y también les enseñamos a usar documentos y rúbricas en las que apoyar su trabajo en esta área.

El Aprendizaje por proyectos, por si solo, no garantiza el desarrollo del pensamiento crítico, pues no basta, como hemos explicado, el método, hay que saber implementarlo y guiarlo, algo para lo que nuestro curso os preparará.

Mireia Long

¿Por qué usar el Aprendizaje por proyectos?

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En cada vez más colegios de todo el mundo se está implantando total o parcialmente el modelo de Aprendizaje por proyectos y se está usando en todas las áreas de conocimiento y en todas las etapas educativas con excelentes resultados. ¿Por qué funciona tan bien el Aprendizaje por proyectos?

  • Primero: El aprendizaje de contenidos es más efectivo y más duradero, ya que los estudiantes entienden los temas en profundidad y los llevan a la práctica.
  • Segundo: El aprendizaje y el colegio son mucho más motivantes y con sentido, los estudiantes disfrutan y se comprometen, son activos y comprenden el objetivo de aprender lo que se les propone pues descubren su utilidad.
  • Tercero: Los estudiantes desarrollan habilidades que les preparan para una vida en la que puedan lograr sus objetivos laborales, personales y vocacionales, habilidades que van desde el pensamiento crítico, la cooperación, las nuevas tecnologías, la capacidad de comunicación, la resolución de conflictos, el análisis objetivo de datos e información y la preparación de la explicación y exposición de sus conclusiones.
  • Cuarto: Educadores y estudiantes mejoran el clima del aula, se sienten parte de un proyecto y un equipo, mejoran sus relaciones interpersonales y disfrutan de la alegría de compartir experiencias gratificantes y crear juntos el conocimiento.

Mireia Long

Comenzando el Aprendizaje por proyectos en familia

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Las familias que deciden utilizar el Aprendizaje por proyectos para acompañar a sus hijos en su sus intereses y fomentando sus habilidades y competencias necesarias para el desarrollo personal y vocacional pueden sentirse algo perdidas al comienzo, pues es, posiblemente, un método que ellos mismos no experimentaron en su infancia. Nosotras estamos aquí para ayudarles, pues hemos trabajado muchísimo con este sistema también en el hogar, con nuestros hijos o tutorizando a otras familias.

Os vamos ofrecer unas orientaciones a continuación.

¿Por qué usar el aprendizaje por proyectos es tan efectivo en familia?

La razón es muy simple. La manera de aprender natural del ser humano parte de la curiosidad, el deseo de aprender algo que apasiona y que se percibe como útil en algún aspecto de la vida, y sobre todo, se asienta en la experiencia directa, y no en la mera recepción de datos o conceptos. Por eso los niños lo disfrutan tanto y no olvidan nunca lo que han aprendido.

La implicación personal, el esfuerzo auténtico y automotivado, la investigación y los descubrimientos, además, se plasman en un producto real, muy personal, irrepetible y práctico. Aprenden haciendo y están orgullosos de su experiencia y de lo que han llegado a producir. Durante años lo revisitan y les encanta mostrarlo a otras personas, explicándoles lo que vivieron.

¿Cómo hacemos que a los niños les apetezca hacer proyectos?

La clave de esto es que, sencillamente, si observamos a los niños ellos ya están haciendo proyectos seguramente o, al menos, están implementando las bases de este sistema sin haber sido guiados.

Cuando paseamos por el campo y encontramos un caracol, querrán luego preguntarnos, ver como son por dentro en algún libro o página, averiguar que comen, incluso, si tenemos sitio en casa adecuado, nos pedirán cuidarlo.

Igual sucede si un tema les apasiona. Jugarán, hablarán, preguntarán y querrán investigar sobre eso. A mi hijo, desde muy pequeño, le pasaba con los dinosaurios: tenía muchas reproducciones y se sabía el nombre de todos, leía, buscaba en internet, hacía dibujos de dinosaurios, maquetas de dinosaurios, veía películas de dinosaurios… tanto le interesan que hoy sigue estudiando sobre ellos y se plantea dedicarse profesionalmente a la paleontología.

Trabajar con Aprendizaje por proyectos, se trata, al fin y al cabo, de encontrar un interés, alimentándolo, y encontrar maneras para luego, seguir profundizando, haciendo cosas reales y compartiendo con otros lo que ha aprendido.

¿Es necesaria cierta estructura y orientación para hacer Aprendizaje por proyectos en familia?

Con una estructura más formal podemos hacer que esos proyectos automotivados crezcan y los niños se retroalimenten, pues descubren que no solo aprenden, sino que su aprendizaje se materializa en productos que han disfrutado haciendo. Empezamos por ahí y todo irá rodado. Pero es cierto que, para que este trabajo por proyectos sea realmente efectivo, podemos usar guías, ejemplos, plantillas de evaluación, propuestas concretas que ampliarán las posibilidades y harán mucho más rica y satisfactoria la experiencia.
Los adultos podemos ayudarles lanzándoles retos apasionantes, haciéndoles preguntas que abran sus horizontes, ayudándoles a buscar y manejar información y animándoles a elegir nuevas formas de presentación.

Los proyectos nos ayudan a enseñarles a preguntar y a pensar. Volvamos al ejemplo de los dinosaurios. No solo vamos a animarles a que investiguen sino que podemos abrir su mente con preguntas sorprendentes que hagan que ejerciten el pensamiento crítico, la toma de decisiones, la valoración de la relevancia de los datos. “¿Qué crees que habría sucedido si no se hubiera producido el evento de extinción de hace 65 millones de años?” (adaptada a cada edad) es una propuesta fascinante que hará que su creatividad y su pensamiento científico se pongan en marcha.

Saber hacer preguntas, proponer eventos que enganchen su interés, programar actividades que les hagan disfrutar de nuevas experiencias reales, ofrecer un andamiaje para que ellos puedan verificar sus avances y, al final, tener un catálogo de posibles manera de presentar su proyecto al público de su familia, amigos o en el colegio si se lo permiten, es además un estímulo a su confianza, competencia y capacidades.

Sin duda estamos seguras que trabajar por proyectos puede aumentar la calidad de la educación de todos los niños, no solo en la escuela, sino también como una actividad educativa y lúdica a la vez hecha en familia, para lo que nuestro curso de Aprendizaje por proyectos será sumamente útil.

Si todo lo que os hemos explicado ha encendido vuestro deseo de usar el Aprendizaje por proyectos en familia nuestro curso os va a ser de enorme ayuda y os dará herramientas y conocimientos que os harán poder acompañar el aprendizaje de vuestros hijos de manera apasionante y efectiva.

Si crees que tus hijos pueden beneficiarse de todas estas ventajas pero no sabes como trabajar con ellos este sistema, es el momento de poder aprender todo lo que necesitas en nuestro curso de Aprendizaje por proyectos.

Si todo esto es lo que crees que un hijo necesita para lograr el desarrollo óptimo y no sabes como empezar, es que estás buscando el curso de Aprendizaje por proyectos de la Pedagogía Blanca.

 

Mireia Long

20 ventajas reales del “Aprendizaje por proyectos”

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Los niños y adolescentes, sea en el hogar, sea en el aula, van a tener grandes ventajas si incorporamos a su formación el “Aprendizaje por proyectos” pues van a poder desarrollar habilidades y competencias que serán básicas para su desarrollo global, tanto en lo académico, lo profesional y también en lo personal.

Estas son algunas de las ventajas que les vais a dar si les ofrecéis la experiencia del “Aprendizaje por proyectos” y que podéis descubrir a fondo en nuestro curso, único en lengua hispana que prepara online para llevarlos a cabo con éxito.

Ventajas del “Aprendizaje por proyectos” para los niños y adolescentes:

  1. Impulsa la confianza en uno mismo.
  2. Fomenta las habilidades de pensamiento crítico.
  3. Mejora la creatividad.
  4. Fortalece las relaciones / asociaciones.
  5. Establece la confianza en el trabajo propio y en las habilidades de trabajo en equipo.
  6. Ayuda a ejercitar su memoria de manera realista.
  7. Desarrolla habilidades de comunicación oral.
  8. Fomenta la buena escucha
  9. Ayuda a tener compromiso en la resolución de problemas y en el trabajo.
  10. Anima y enseña a hacer preguntas y a hacerse buenas preguntas.
  11. Desata debates productivos.
  12. Abre su mente a otras opiniones.
  13. Enseña a aprender de los errores.
  14. Hace que el tiempo de trabajo sea más productivo y enfocado.
  15. Descubre como se encuentran y desarrollan ideas y soluciones novedosas y eficaces.
  16. Aporta el placer de hacer descubrimientos por uno mismo.
  17. Proporciona herramientas de diálogo.
  18. Enseña como analizar críticamente los datos.
  19. Descubre que aprender es placentero y útil.
  20. Propociona experiencias de aprendizaje en el mundo real.

Si todo esto es lo que crees que un estudiante necesita para lograr el desarrollo óptimo y no sabes como empezar, es que estás buscando el curso de Aprendizaje por proyectos de la Pedagogía Blanca.

 

Enseñamos a hacer preguntas en Aprendizaje por proyectos

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Una de las mayores ventajas del “Aprendizaje por proyectos” es que enseña a los estudiantes a hacer preguntas, específicamente, a hacer buenas preguntas. Para hacer una buena pregunta tienes que saber valorar lo que sabes, lo que necesitas saber y el objetivo de tu pregunta.

Para hacer buenas preguntas antes nos tenemos que preguntar a nosotros mismos. He aquí algunos ejemplos que enseñaremos a los estudiantes a hacerse:

Preguntas sobre el tema sobre el que queremos preguntar:
¿Cuál es el problema exacto que estoy enfrentando?, ¿cuál es la historia detrás de esta cuestión?, ¿cómo se ha enfrentado en el pasado este problema o reto?, ¿cuáles fueron los resultados?, ¿qué conocimientos tengo sobre esta cuestión exactamente?, ¿qué tipo de información me ayudará con el problema?, ¿qué palabras clave ayudarán a la persona a la que le pregunto para darme la información que estoy buscando?, ¿cómo podría yo solo encontrar esta información?

Preguntas sobre el propósito de la pregunta que van a hacer:
¿Por qué quiero saber lo que voy a preguntar?, ¿estoy recopilando datos y hechos?, ¿prefiero que me den claramente una opinión sobre este tema?, ¿para qué me sirve la respuesta que busco?, ¿con qué limitaciones llego a esta situación?, ¿qué voy a hacer con la respuesta?

Preguntas sobre preguntas que mejoran el enfoque:
¿Qué quiero saber exactamente?, ¿hay algo que no he entendido y quiero que me aclaren?, ¿busco una aclaración?, ¿quiero que la respuesta profundice en lo dicho anteriormente?, ¿quiero que me contesten con una respuesta breve?, ¿quiero que contesten simplemente sí o no?

Preguntas que nos dicen si la pregunta tienen una intención:
¿Quiero una respuesta que me interesa a mí o es algo que puede ser interesante para el grupo?, ¿con que actitud pregunto?, ¿cómo quiero que me respondan?, ¿estoy buscando un debate o discusión?, ¿de verdad es importante mi pregunta o es algo superficial?, ¿mi pregunta demuestra que el tema me aburre o estoy frustrado?, ¿tengo la intención de respetar a la persona que responde y su discurso o busco una confrontación?

Preguntas sobre la propia manera de preguntar
¿Es clara mi pregunta?, ¿uso el lenguaje y terminología apropiada?, ¿mi pregunta incluye mi opinión y prejuicios o es neutra?, ¿mi pregunta explica claramente lo que quiero saber?, ¿pregunto de manera enfocada?, ¿mezclo cuestiones?, ¿necesitaré hacer más preguntas que tengo planificadas?

Recordemos hacer una buena pregunta es el camino para lograr la información real que estamos buscando. Por tanto, ya que el “Aprendizaje por proyectos” se basa en una pregunta conductora, nosotros mismos, los educadores, debemos dar ejemplo haciéndonos estas preguntas antes de manifestar el reto a los estudiantes.

Mireia Long

Si este tema te interesa y quieres aprender a hacer buenas preguntas y enseñar a los estudiantes a hacerlas, nuestro curso “Aprendizaje por proyectos” es lo que estás buscando.

Aprender a ser cooperativos

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Desde que mi entorno se enteró que yo educaba en casa casi todos me preguntaban por dos cosas que les parecía que no se podían lograr sin escuela: la socialización y ser cooperativos. Mucha gente me dijo que no se aprendía a cooperar y a convivir sin ir al colegio.

Mi pregunta es: ¿la gente sabe qué significa cooperar? ¿realmente cree que en casa, en la familia, un niño no aprende a cooperar? ¿vive solo? ¿no puede aprender a cooperar con sus padres, abuelos, hermanos, amigos?

En nuestro caso lo de cooperar fue pan comido ya que ni podríamos vivir de otra forma. La cooperación se da, de una forma o de otra, en todas las familias. En muchas de ellas ocurre en la situación más cotidiana de todas: las tareas de la casa.

Pero hay otras maneras de aprender a cooperar, por supuesto.

Nosotros hemos considerado nuestros objetivos como proyectos a corto o a largo plazo y nos hemos ayudado y apoyado el uno al otro siempre en este sentido.

Trabajar por proyectos  una maravillosa y natural manera de aprender a cooperar. Si mis hijos tenían que hacer un proyecto académico por supuesto que yo también les ayudaba, sobre todo al principio cuando algunas nociones les eran desconocidas y deseaban descubrirlas. O cuando no dominaban la técnica de ejecutar cierta parte del proyecto – no todo era por escrito, se trataba también de experimentos o maquetas, restauraciones, fotos etc.

Trabajar por proyectos implica otra cosa: que niños de varias edades e incluso adultos puedan colaborar en algo que les puede beneficiar a todos. De esta forma la motivación de todos, aunque muy distinta ya que tiene orígenes diferentes, es muy fuerte.

No nos olvidemos que la humanidad llegó a donde llegó gracias a este rasgo común en muchos primates: el deseo y la necesidad de colaborar y apoyarse mutuamente.

Nuestro carácter gregario nos induce una preferencia obvia por el aprendizaje en comunidades y a través de la cooperación, de los proyectos comunes – sean ellos trabajos académicos, una comida, tareas de las casa, encontrar una solución a un problema, aprender un oficio etc. En este sentido la familia y el entorno cercano es nuestra primera y más fiable comunidad.

No vale la pena explicar por qué la comunidad escolar no representa una comunidad real y natural de aprendizaje ya que lo han hecho otros mucho mejor que yo, pero apunto un par de cosas: en el colegio los compañeros son siempre de la misma edad que los demás, con lo cual el aprendizaje entre niños es muy limitado ya que la experiencia vital de cada uno es muy reducida y el posible intercambio de información o la posible inspiración que los niños puedan ofrecer a sus compañeros son muy pobres; aparte, la estructura escolar no fomenta en absoluto este maravilloso rasgo que tenemos grabado en los ADN, la cooperación, ya que, por su funcionamiento induce a la competición. De hecho el trabajo en solitario es obligatorio en el colegio.

Además lo interesante de aprender en comunidad y de cooperar es que aprendemos también a negociar con los demás, actividad importante ya que nos permite desarrollar nuestra inteligencia emocional.

¿Para cuándo empezarán a aparecer escuelas más modernas, con espíritu innovador, que pongan en práctica las últimas investigaciones antropológicas sobre el aprendizaje en las comunidades humanas reales, no en las artificiales que hay en los colegios actuales?

Sorina Oprean

Si quieres favorecer el aprendizaje cooperativo en tu hogar o en tu aula o en cualquier espacio de educación, Únete ahora a “Aprendizaje por proyectos”, el curso donde te guiaremos para conseguirlo.

Ejemplo de proyecto: Revista “En proyecto”

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Os invitamos a conocer otro proyecto realizado con la Pedagogía Blanca. En este caso se trata de un trabajo hecho de manera cooperativa por varios niños y adolescentes educados en casa (homeschoolers) españoles y americanos, que quisieron poner en práctica la habilidad de trabajar en equipo sin que importara la distancia.

En él, además de trabajar herramientas de informática y diseño en la realización del producto final, podéis ver experiencias de investigación, experimentos y la manera en la que actividades cotidianas se convierten también, en fuente de aprendizaje.

Mi hijo Héctor fue el coordinador y diseñador y podéis encontrar además aportaciones de Ginebra, Tristán, Adina y Radu, los hijos de Azucena  y Sorina, nuestra tutora de los cursos.

Disfrutad y coged ideas para que vuestros hijos o alumnos puedan publicar también sus revistas. Todo esto y mucho más lo váis aprender, además, si os unís a nuestro curso: Aprendizaje por proyectos.

 Podéis ver las revistas en estos enlaces:

 

Mireia Long

Ejemplo de proyectos: Julio César

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Uno de los aspectos más importantes del Aprendizaje por proyectos es la presentación pública de un producto.  Los productos pueden tener muchísimos formatos: maquetas, experimentos, exposiciones, revistas, blogs, conferencias, debates, radio, audiovisuales… y por supuesto también, represetaciones artísticas. En este caso, mi hijo Héctor, con once años, decidió mostrar al público en un acto de su escuela, su trabajo de ese año sobre Historia de Roma y lo plasmó en la elección de un monólogo de Marco Antonio de la obra de teatro Julio César de Shakespeare. Ved ahora el video.

Espero que los disfrutéis. A mi y a sus abuelos (que son actores profesionales) se nos cae la baba cada vez que lo vemos. Y como conclusión, confiad en los niños, en su capacidad, en que el esfuerzo nace de la pasión y el interés por un tema, y veréis de cuanto son capaces.

Mireia Long

Si queréis saber más sobre como conseguir que el Aprendizaje por proyectos sea un éxito, unéte ahora a nuestro programa.