A los profesores que están tan agobiados por los spinners…

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A los profesores que están tan agobiados por que en sus clases los chicos usan spinners, un consejo:
Enfócate en lo que quieres transmitir, en conectar con la emoción de tus alumnos, en mostrar tu pasión por lo que enseñas (si la tienes, claro, que lo mismo estás frustrado por que tú soñabas con ser químico de verdad y no profe de química, que pasa…) y en hacer que sea un rato agradable para todos. Te olvidarás de los spinners, y con suerte algunos chavales también se olvidarán de ellos por un rato. ¿Te imaginas lo bien que te vas a sentir por lograr esa conexión con ellos?
Deja de quejarte, de verdad. Algunos profesores no sabéis lo cansinos que sois.
Recuerda que tus alumnos no te han elegido a ti especialmente como profesor, les has tocado en suerte, y el sistema les obliga a tener que estar ahí, incluso si lo que tú enseñas con tanto ahínco (o no) les interesa muy poco o nada. Demuéstrales por qué merecen dar una oportunidad a lo que les estás contando y a ellos mismos-
Tú sí tienes elección, ellos no.
Así que elige la empatía, que con muy poco esfuerzo, solo siendo un ser humano decente y amable, seguro que lo logras 😉
Azucena Caballero

Claves que ayudarán a nuestros niños en su aprendizaje.

Muchas veces damos por hecho que los niños aprenden solos a estudiar pero la realidad nos demuestra diariamente lo contrario. Muchos adolescentes y adultos no han adquirido las habilidades básicas necesarias para realizar cualquier tipo de aprendizaje. En un mundo que cambia velozmente y donde una persona tiene que dar respuesta a estos cambios, enseñar a aprender se nos presenta como una gran necesidad. No en vano, tenemos que pensar que la mayoría de profesiones y tareas que nuestros niños desempeñarán el día de mañana ni siquiera han sido inventadas.

Pero, ¿cómo conseguir que nuestros niños aprendan a aprender?

Azucena Caballero, co-directora de la Pedagogía Blanca, te da algunas claves:

Inconformismo y creatividad

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Hace unos meses una amiga me preguntó qué es lo que más me ayudó para educar a mis hijos a lo largo de los años. Nunca había pensado en ello, así que me quedé un poco pensativa hasta que caí en la cuenta de que probablemente lo que más me ayudó fue un cierto inconformismo que incluso ahora me hace buscar soluciones a distintos problemas, otras soluciones que las tradicionales que no siempre me contentan ya que muchas son obsoletas.

También me ayudó mi naturaleza curiosa y práctica: me di cuenta que educar de forma personalizada es mucho trabajo, pero a la vez es menos gasto de energía porque se hace según las necesidades de los niños y de la familia.

La misma amiga me preguntaba extrañada si la diferencia de edad no era un impedimento. De nuevo, nunca había pensado en eso y me pareció curiosa la pregunta. Para nosotros nunca había sido importante la diferencia de edad de nuestros hijos. Quizá la sociedad le da tanta importancia porque tiene la mente “escolarizada” y cree que cada edad debe estar separada del resto.

Pero ¿se han fijado en qué ocurre en realidad en la vida diaria?

¿Cuántas veces nos hemos reunido con la familia y los amigos y hemos debatido cosas importantes, todos juntos, independientemente de las edades de los presentes, y cuánto hemos aprendido todos de estas reuniones y conversaciones?

¿O cuántas veces hemos estado junto a la familia delante del televisor siguiendo un documental o un programa interesante del cual hemos aprendido varias nociones todos a la vez?

No hay una única edad en la que se aprende algo y ya está. No hay una edad ideal para aprender en general. Siempre se aprende y da igual la edad. Mis hijos aprendieron prácticamente a la vez a leer y escribir – simplemente ocurrió así – mientras yo acompañaba a mi hija cuando unía las letras y las sílabas; el niño, dos años más pequeño, estaba a nuestro lado: ¿qué podía ser más natural que aprendiera lo mismo que ella a la vez?

Realmente aprender es un proceso más natural y tiene lugar de forma mucho más sencilla de lo que nos imaginamos.

Cuatro pasos para practicar un poco de inconformismo y potenciar la creatividad como padres:

1. Si quieres que tu hijo aprenda algo que te parece importante ponte tú a hacerlo. A veces simplemente con verte se anima porque a lo mejor le parece interesante y nuevo. Si no se anima es obvio que no es algo que le interese por lo pronto. Igual será cuestión de probarlo en otro momento.

2. Si ves que hace una actividad que parece un juego o lo que los adultos llaman “pérdida de tiempo”, párate a pensar unos momentos y analiza la actividad a fondo. ¿Hace construcciones con cualquier objeto de la casa (maderas, DVDs, libros)? Realmente está aprendiendo sobre física y mecánica, además está mejorando sus habilidades visual-espaciales y cinético-corporales. ¿Juega juegos de mesa? Está desarrollando habilidades de comunicación y matemáticas. ¿Juega juegos en el ordenador? Está desarrollando habilidades vinculadas con la tecnología actual.

Cierto que, como padres, nuestro deber es limitar el uso de la tecnología y no dejarles estar todo el día frente a las pantallas porque está demostrado que un uso exagerado puede ser perjudicial; pero saber usar la tecnología es bueno, simplemente hay que acompañar a los hijos en su utilización para asegurarnos de que sabrán aprovecharla, no ser su esclavo.

3. Procura salir con tus hijos lo más posible: en el cine, al campo, a hacer una compra o un recado… Cualquier evento de este tipo es en realidad una oportunidad para aprender. Los libros están bien, pero no ayudan a vivir la vida y a aprenderlo todo.

4. Jueguen y hablen mucho con los niños. Presten atención a sus juegos y a sus conversaciones y contesten con la mayor sinceridad posible si les hacen preguntas. Si no saben algo, reconózcanlo, no pasa nada, pueden buscar juntos la respuesta, o bien preguntando a los que saben de eso, o por Internet o en libros.

Por último recuerden que nadie es perfecto y que los padres aprendemos sobre la marcha desde que nacen nuestros hijos. Procuremos hacerlo lo mejor posible siguiéndoles un poco a ellos, pero no nos pongamos nerviosos si las cosas no siempre salen cómo nos imaginamos nosotros. Con paciencia y perseverancia se llega más lejos. [Tweet “El inconformismo nos ayuda a renovarnos y a innovar…”], no tengamos miedo a buscar nuevos caminos si vemos que los viejos no funcionan. 

Sorina Oprean

Ejemplo de proyectos: Hectorsaurius Park

 

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Más que un proyecto concreto hoy os enseñamos como pueden los alumnos hacerse sus propios creadores de contenido a través de un blog. Este, Hectorsaurius Park, lo hizo mi hijo Héctor durante los cursos desde diciembre de 2008 (con ocho años), cuando dejó la escolarización en España, hasta el 2012, cuando comenzó otro tipo de formación (podéis ver en las entradas más modernas que se trataron de cursos de Coursera, de los que os hablaré en otro momento).

En Hectorsaurius Park váis a poder ver lecturas, mapas mentales, videos y mucho material educativo que fue recopilando como herramienta y fuente de datos para sus estudios y proyectos de su interés y automotivados. Si confiáis en los niños, ellos descubrirán sus pasiones y demostrarán que la curiosidad y el deseo de aprender no tienen límites.

Podéis verlo todo en este enlace:

https://hectorsaurio.wordpress.com/

Si queréis que vuestros alumnos y vuestros hijos aprendan así, con pasión y rigor, haciendo investigación, presentaciones de sus proyectos, preguntándose y analizando datos, nuestro curso de Aprendizaje por Proyectos te interesa-

Formas alternativas de usar un libro de texto

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Recientemente pregunté en nuestra fanpage de Facebook por algunas de las cosas que si pudieran eliminarían nuestros seguidores del colegio. Muchos querían eliminar los deberes, otros las altas ratios de alumnado por aula, otros los uniformes, y muchos querían eliminar los libros de texto. Creo que esas ganas de eliminar los libros de texto se debe por un lado a cómo limita la libertad del estudiante de estudiar aquello que realmente le interesa en el momento, y al uso que algunos maestros (algunos, recalco) le dan, usándolo como si fuera un libro sagrado y limitándose a seguir lo que pone, lo que propone y poco más.

Un libro de texto es solo eso, una guía, un manual, una herramienta a disposición del profesorado, pero no es “la Biblia” y no es necesario seguirlo a rajatabla ni hacer todos los ejercicios y propuestas que incluye. Se puede prescindir totalmente de él si se desea, pero tampoco es el demonio como algunos pretenden, todo depende de como cada uno lo use. En realidad el libro de texto es un apoyo más, una forma de que los estudiantes puedan repasar esos contenidos si lo necesitan, y un lugar en donde encontrar propuestas sobre las que trabajar si no tenemos otras ideas en ese momento. El uso que se le dé depende del profesor. Es innecesario, trabajar por proyectos puede resultar más estimulante y en muchos colegios los han eliminado, pero a muchos maestros les resulta útil y les gusta, y no pasa nada por utilizarlos, es una opción más.

Hay muchas formas de usar un libro de texto. Se puede usar como simple guía que indica qué temas y contenidos son los que corresponden ahora según el programa oficial si trabajas para un centro homologado pero esos contenidos se pueden trabajar de muchas maneras. Por ejemplo (son solo algunas ideas), si cogemos el libro de Conocimiento del Medio de 4º de primaria de la colección “Píxel” de la editorial Edebé para el primer trimestre podríamos:

  • Tema 1: “Somos seres vivos”. Explicamos brevemente en qué consiste la función de relación, la de nutrición y de reproducción y luego buscamos unos pequeños vídeos en youtube, y hablamos en “mesa redonda” sobre cada uno de ellos y lo que nos ha parecido. Hacemos un listado de juegos que realizamos durante el verano y comentamos como usamos la función de relación en cada uno de ellos. Organizamos una visita al museo de la ciencia. Vemos un vídeo del parto de un mamífero (delfín, vaca, etc), hablamos sobre la concepción, el embarazo y el parto y compartimos las historias de los embarazos y nacimientos de los niños de la clase, ellos nos cuentan lo que sus padres les explicaron, pueden traer una foto a clase de su mamá embarazada, o de ellos de recién nacidos y hacer un mural con ellas.
  • Tema 2: “Digestión y respiración”, fusionándolo con el Tema 4 “Alimentación y salud”. Hacemos una maqueta del sistema respiratorio y del digestivo con plastilina, papel maché, tubos de manguera, etc, trabajando por grupos. Preparamos un proyecto amplio sobre la alimentación, la gastronomía y la nutrición, ya sea haciendo lapbooks o murales, que incluya los contenidos del tema 2 y del 4. Visitamos una granja o una fábrica de algún producto alimenticio (fábrica de yogur, de bollos, molino de harina, etc) Hacemos un mini taller de cocina con una receta fría y sencilla en clase. Hablamos sobre salud, prevención, etc, en todas las sesiones de clase dedicadas a estas unidades.
  • Tema 3: “Circulación y excreción”. Buscamos un vídeo o documental sobre el sistema circulatorio. Aprovechamos algunos ejercicios del libro para hacerlos por escrito u oralmente. Buscamos información sobre el sistema excretor, les explicamos a los niños como funciona, les preguntamos si alguno en su casa ha comido alguna vez riñones y si sabe como son y para qué sirven, vemos algún vídeo educativo sobre el tema, miramos caca de una paloma en un microscopio, hablamos con los niños sobre hábitos y como se sienten ellos cuando hacen una cosa u otra… etc.
  • Tema 4: “Alimentación y salud”. Lo hemos trabajado con el tema 2.
  • Tema 5: “Animales y plantas”. Explicamos el contenido en clase. Revisamos libros de la biblioteca. Invitamos a los niños a traer libros, cuentos y revistas de sus casas. Vemos un vídeo juntos. Plantamos un minihuerto en macetas en el aula. Cada niño prepara una exposición de 5 minutos sobre un animal de su elección. Preparamos juegos tipo “memory” con animales, plantas y sus características. Jugamos al juego de mesa “Bioviva” por equipos. Salimos a un jardín botánico, una granja o un parque zoológico. Hacemos dioramas. Etc.

Son solo algunas ideas, no todas practicables en cualquier aúpa ni  en cualquier centro. Cada maestro tiene las suyas, y muchas veces te van saliendo sobre la marcha en el aula. Por favor, compártenos tus ideas para que todos puedan aprovecharlas. Da igual si consiste en trabajar el relieve haciendo un continente con plastelina y papel maché para conocer lo que es un golfo, un cabo, una bahía, etc, o si consiste en usar unas tarjetas para aprender operaciones matemáticas. Todo es bienvenido, se trata de poder tener muchas opciones en el aula, y que el libro de texto sea solo una opción más, un recurso extra que a veces se pueda usar de una manera y otras de otra, y que nos ayude, pero no nos limite, que cumpla una función de guía y apoyo como tantos otros materiales de los que hoy podemos disfrutar. El poder está en nuestras manos, cada maestro decide como va a ayudar a sus alumnos a avanzar.

Azucena Caballero

La creatividad y la escuela según Michio Kaku

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Michio Kaku es uno de los fisicos teóricos más brillantes de la actualidad, especializado en la teoría de cuerdas, relacionado con las universidades de Harvard, Berkeley, Princeton y Nueva York, donde es catedrático de Física Teórica. Kaku es, además, autor de varios libros y un divulgador científico de enorme carisma.

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En este vídeo Kaku explica que nacemos siendo, naturalmente, científicos. A los niños les fascina la Naturaleza y quieren experimentar con ella y entenderla. Sin embargo, nos indica que, tras su paso por la escuela primaria y secundaria, su curiosidad muere aplastada.

Considera que el gran fallo es la insistencia en la memorización de cifras y datos, cuando eso no es, de ninguna manera, Ciencia. Eso aplasta la curiosidad natural que los niños pequeños demostraban por los procesos naturales.

Nos cuenta, además, una anécdota que considera el hecho más humillante de su vida: su hija pequeña le preguntó, horrorizada, la razón que le llevó a hacerse científico, pues había terminado hastiada de estudiar de memoria todos los nombres y características de los minerales para un examen.

Podemos  fomentar el interés por la ciencia de los niños con experimentos y mucha libertad, pero también de esta segunda parte del problema, los fallos del sistema educativo que, como bien dice Kaku, podría estar aplastando la curiosidad científica de los niños. Quizá es que nuestro sistema educativo es anacrónico.

Yo estoy completamente deacuerdo con Kaku con su percepción sobre que el sistema educativo memorístico aplasta la curiosidad y me alegra leer que una de las mentes más brillantes de nuestros tiempos lo ve de este modo. ¿Qué opináis vosotros?

Mireia Long

Las claves del proceso creativo

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Hoy vamos a contaros las claves para fomentar la creatividad en los niños. Nuestro papel como educadores es dejar que la creatividad florezca.

¿Qué es ser creativo?

La creatividad no es, o al menos no es solamente, cantar, bailar o dibujar con muchos colores o inventar historias fantasiosas. La creatividad es mucho más que eso. Es realmente lo que nos ha hecho humanos, pensar hasta dar con una solución que resuelva un dilema.

En ser creativo radica la capacidad para responder a los retos y problemas dando nuevas respuestas que nadie antes había dado, sea de forma absolutamente original, sea combinando aportaciones previas de manera sorprendentemente efectiva. No deberíamos matar la creatividad, pues realmente no sabemos a que retos se enfrentarán nuestros hijos.

Los seres humanos creativos

Darwin era un genio creativo. Einstein. Heisenberg. Curie. Schrödinger y Bhor. Lo son las personas que descubren remedios para enfermedades, los que investigan hasta descubrir como nuestros genes nos describen, los que trazaron rutas comerciales y los que pensaron que era posible volar. También, por supuesto, artistas y conductores de hombres: es creativo Leonardo, pero también lo es Mandela.

Serán genios creativos los que descubran como podemos conseguir mantener una vida digna en un planeta que se nos queda pequeño, o como recuperar el daño ambiental, o como lanzarnos a vivir entre las estrellas, o conseguir una organización humana con más justicia y equidad. Para lograr eso necesitamos hombres y mujeres creativos.

Sin creatividad habríamos estado perdidos muchas veces en el pasado y lo estaremos en el futuro. La clave de la supervivencia como especie y del progreso personal está en la creatividad. Por esa razón es tan, tan importante ayudar a que nuestros hijos, los hombres y mujeres del futuro, no la pierdan, sino que aprendan a utilizarla y hasta a acrecentarla.

¿Cómo fomentar la creatividad?

Y bien, la teoría hasta aquí. Pero, ¿qué es realmente la creatividad?, ¿cómo funciona?, ¿como se estimula? , y sobre todo ¿qué podemos hacer los padres para fomentar la creatividad?

La creatividad debemos entenderla como la capacidad de dar soluciones o hacer nacer algo real que pueda ser llevado a la práctica. Por soluciones no me refiero unicamente, por supuesto, a la ciencia o la tecnología. Una nueva forma de organizar una empresa, un libro, una corriente pedagógica, una obra musical, un helado delicioso… todo eso es un acto de creación llevado a la práctica, motivado por la pasión.

Las tres fases de la creatividad

Me explico. Imaginar una historia fascinante es creativo, pero la imaginación es solo la primera fase del proceso. La clave es aprender a hacer ese acto creativo real va a suponer poder ser capaces de que eso se haga real, sea como un libro, una película o un cuentacuentos. Y además, no lo neguemos, queremos que otras personas disfruten de nuestra creación.

El proceso creativo tiene tres fases: ensoñación, diseño práctico y crítica. Y estas tres fases es fundamental, repito, fundamental, que como padres o educadores sepamos entenderlas y respetarlas. Y es especialmente importante cuando estamos acompañando a niños pues interferir en cada una de ellas, adelantándolas, puede deformar y hasta paralizar la creación.

Os cuento. En la primera fase es el momento de la imaginación más desbordante, la que no tiene más límites que los de nuestra capacidad de soñar. Esta fase es indispensable para que cualquier persona se atreva a dar el paso de inventar algo maravilloso, nuevo, valiente. Pero si cuando se está en esa fase nos machacan (y especialmente si lo hace una figura de autoridad como los padres o maestros) con comentarios negativos y críticas.

Cuando soñamos no deberíamos escuchar a nadie que nos diga que nuestros sueños son absurdos o imposibles. ¿Sabéis lo que les dijeron a los hombres que comenzaron revoluciones como el cine, los aviones, los coches o las naves espaciales?

Tenemos derecho a soñar y los niños, más. Pero es que esos sueños, esas ideas que pueden parecer locas y que rompen con todo el conocimiento anterior, son el germen de la innovación y los descubrimientos que mueven el mundo.

Por tanto, en la fase de creación, dejémosles soñar y sigamos acompañando su proceso creativo con las siguientes fases: diseño de realidad y crítica constructiva. Comprender el proceso y acompañarlo correctamente es la clave de la creatividad.

Mireia Long

10 Ideas y recursos para trabajar el Arte de forma vivencial

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  1. Memory: obras de arte con nombre del autor
  2. Memory: obras de arte con estilo o movimiento al que pertenecen
  3. Pintar cuadros por números
  4. Usar un pack de “pintar cuadros por números” para decorar ese cuadro como si fuera un collage con distintas texturas y colores transformándolo en algo nuevo.
  5. Juego de tarjetas con preguntas tipo trivial
  6. Crear un juego de la oca casero con casillas especiales, por ejemplo cada vez que se caiga en una casilla especial se coge una tarjeta de un montón en el que hay muchas tarjetas con nombres de pintores, escultores, arquitectos, etc, que hayamos trabajado, y el jugador ha de nombrar una obra de ese artista o perder un turno.
  7. Jugar a recrear escenas de películas clásicas.
  8. Safaris fotográficos de obras de arte, de edificios bonitos, o de mobiliario urbano interesante por la ciudad.
  9. Jugar a las audiciones ciegas. Se ponen fragmentos de piezas de música clásica y el primero que sepa de que obra o músico se trata gana. Se pueden dar puntos y el ganador al final puede tener el privilegio de escoger que pieza se va a escuchar completa, por ejemplo.
  10. El juego de los personajes pero solo con un tipo de artistas, para acotar, por ejemplo con pintores, o con cineastas, o con músicos…

Azucena Caballero

Arte para peques

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El arte nos rodea, forma parte de nuestro día a día. Salimos a la calle y en medio del tejido urbano vemos maravillosas iglesias y catedrales, palacetes, antiguos edificios, esculturas, tipografías y fuentes con estéticas definidas, mobiliario urbano no solo pensado para que sea funcional, si no en  ocasiones también pensado con una función ornamental. Allí donde miremos tenemos la oportunidad de descubrir patrones estéticos y artísticos.

De igual forma, vamos a casa de familiares y amigos y vemos cuadros y láminas decorando sus paredes, jarrones, figuritas de cerámica y porcelana y diferentes objetos de ajuar que nos recuerdan la necesidad de vivir rodeados de arte que todos tenemos.
El arte es una necesidad para el ser humano, en dos vertientes, como objeto de contemplación, expansión y crecimiento, y como elemento de expresión, comunicación y transmisión de sentimientos y emociones.
¿A qué edad podemos empezar a transmitir conocimientos artísticos y pasión por el arte a los niños? Desde muy pequeños, desde siempre.
A los niños les encantan las historias, así que igual se interesan por la historia de un héroe de leyenda, una niña que nació en el interior de una flor, un joven que venció a un gigante, o la vida de un gran pintor o arquitecto del pasado.
Los niños tienen una tendencia natural a que les encante lo bello. No tienen prejuicios, y solo compartiendo con ellos imágenes de cuadros ellos van a encontrar elementos con los que sintonizan.
Si no sabes qué tipo de imágenes empezar a mostrar, puedes probar con los impresionistas, son cuadros llenos de color, con imágenes cotidianas que cualquier niño puede reconocer, y empezar a hablar sobre los colores, los elementos del cuadro, qué representan, etc. Conversando, mirando y disfrutando juntos es la mejor manera en la que introducir a un niño (a cualquier persona en realidad) en el mundo del arte, que no es un mundo de erudición en sí mismo, si no de disfrute y realización.
Algunos buenos recursos son los libros de arte para niños como “Mi primer libro de arte” de Usborne y similares, o los libros y guías Taschen.
En internet hay muchos materiales, y por supuesto los museos y galerías son recursos fabulosos. Cuando vayamos a un museo con niños pequeños no pretendamos que miren todo, es mejor ir solo a una o dos salas, o ir solo a ver algunas obras concretas, preferentemente algunas que hayamos mirado antes juntos en algún libro o que incluso hayamos jugado a copiar, reinterpretar, etc.
Azucena Caballero