Formas alternativas de usar un libro de texto

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Recientemente pregunté en nuestra fanpage de Facebook por algunas de las cosas que si pudieran eliminarían nuestros seguidores del colegio. Muchos querían eliminar los deberes, otros las altas ratios de alumnado por aula, otros los uniformes, y muchos querían eliminar los libros de texto. Creo que esas ganas de eliminar los libros de texto se debe por un lado a cómo limita la libertad del estudiante de estudiar aquello que realmente le interesa en el momento, y al uso que algunos maestros (algunos, recalco) le dan, usándolo como si fuera un libro sagrado y limitándose a seguir lo que pone, lo que propone y poco más.

Un libro de texto es solo eso, una guía, un manual, una herramienta a disposición del profesorado, pero no es “la Biblia” y no es necesario seguirlo a rajatabla ni hacer todos los ejercicios y propuestas que incluye. Se puede prescindir totalmente de él si se desea, pero tampoco es el demonio como algunos pretenden, todo depende de como cada uno lo use. En realidad el libro de texto es un apoyo más, una forma de que los estudiantes puedan repasar esos contenidos si lo necesitan, y un lugar en donde encontrar propuestas sobre las que trabajar si no tenemos otras ideas en ese momento. El uso que se le dé depende del profesor. Es innecesario, trabajar por proyectos puede resultar más estimulante y en muchos colegios los han eliminado, pero a muchos maestros les resulta útil y les gusta, y no pasa nada por utilizarlos, es una opción más.

Hay muchas formas de usar un libro de texto. Se puede usar como simple guía que indica qué temas y contenidos son los que corresponden ahora según el programa oficial si trabajas para un centro homologado pero esos contenidos se pueden trabajar de muchas maneras. Por ejemplo (son solo algunas ideas), si cogemos el libro de Conocimiento del Medio de 4º de primaria de la colección “Píxel” de la editorial Edebé para el primer trimestre podríamos:

  • Tema 1: “Somos seres vivos”. Explicamos brevemente en qué consiste la función de relación, la de nutrición y de reproducción y luego buscamos unos pequeños vídeos en youtube, y hablamos en “mesa redonda” sobre cada uno de ellos y lo que nos ha parecido. Hacemos un listado de juegos que realizamos durante el verano y comentamos como usamos la función de relación en cada uno de ellos. Organizamos una visita al museo de la ciencia. Vemos un vídeo del parto de un mamífero (delfín, vaca, etc), hablamos sobre la concepción, el embarazo y el parto y compartimos las historias de los embarazos y nacimientos de los niños de la clase, ellos nos cuentan lo que sus padres les explicaron, pueden traer una foto a clase de su mamá embarazada, o de ellos de recién nacidos y hacer un mural con ellas.
  • Tema 2: “Digestión y respiración”, fusionándolo con el Tema 4 “Alimentación y salud”. Hacemos una maqueta del sistema respiratorio y del digestivo con plastilina, papel maché, tubos de manguera, etc, trabajando por grupos. Preparamos un proyecto amplio sobre la alimentación, la gastronomía y la nutrición, ya sea haciendo lapbooks o murales, que incluya los contenidos del tema 2 y del 4. Visitamos una granja o una fábrica de algún producto alimenticio (fábrica de yogur, de bollos, molino de harina, etc) Hacemos un mini taller de cocina con una receta fría y sencilla en clase. Hablamos sobre salud, prevención, etc, en todas las sesiones de clase dedicadas a estas unidades.
  • Tema 3: “Circulación y excreción”. Buscamos un vídeo o documental sobre el sistema circulatorio. Aprovechamos algunos ejercicios del libro para hacerlos por escrito u oralmente. Buscamos información sobre el sistema excretor, les explicamos a los niños como funciona, les preguntamos si alguno en su casa ha comido alguna vez riñones y si sabe como son y para qué sirven, vemos algún vídeo educativo sobre el tema, miramos caca de una paloma en un microscopio, hablamos con los niños sobre hábitos y como se sienten ellos cuando hacen una cosa u otra… etc.
  • Tema 4: “Alimentación y salud”. Lo hemos trabajado con el tema 2.
  • Tema 5: “Animales y plantas”. Explicamos el contenido en clase. Revisamos libros de la biblioteca. Invitamos a los niños a traer libros, cuentos y revistas de sus casas. Vemos un vídeo juntos. Plantamos un minihuerto en macetas en el aula. Cada niño prepara una exposición de 5 minutos sobre un animal de su elección. Preparamos juegos tipo “memory” con animales, plantas y sus características. Jugamos al juego de mesa “Bioviva” por equipos. Salimos a un jardín botánico, una granja o un parque zoológico. Hacemos dioramas. Etc.

Son solo algunas ideas, no todas practicables en cualquier aúpa ni  en cualquier centro. Cada maestro tiene las suyas, y muchas veces te van saliendo sobre la marcha en el aula. Por favor, compártenos tus ideas para que todos puedan aprovecharlas. Da igual si consiste en trabajar el relieve haciendo un continente con plastelina y papel maché para conocer lo que es un golfo, un cabo, una bahía, etc, o si consiste en usar unas tarjetas para aprender operaciones matemáticas. Todo es bienvenido, se trata de poder tener muchas opciones en el aula, y que el libro de texto sea solo una opción más, un recurso extra que a veces se pueda usar de una manera y otras de otra, y que nos ayude, pero no nos limite, que cumpla una función de guía y apoyo como tantos otros materiales de los que hoy podemos disfrutar. El poder está en nuestras manos, cada maestro decide como va a ayudar a sus alumnos a avanzar.

Azucena Caballero

La creatividad y la escuela según Michio Kaku

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Michio Kaku es uno de los fisicos teóricos más brillantes de la actualidad, especializado en la teoría de cuerdas, relacionado con las universidades de Harvard, Berkeley, Princeton y Nueva York, donde es catedrático de Física Teórica. Kaku es, además, autor de varios libros y un divulgador científico de enorme carisma.

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En este vídeo Kaku explica que nacemos siendo, naturalmente, científicos. A los niños les fascina la Naturaleza y quieren experimentar con ella y entenderla. Sin embargo, nos indica que, tras su paso por la escuela primaria y secundaria, su curiosidad muere aplastada.

Considera que el gran fallo es la insistencia en la memorización de cifras y datos, cuando eso no es, de ninguna manera, Ciencia. Eso aplasta la curiosidad natural que los niños pequeños demostraban por los procesos naturales.

Nos cuenta, además, una anécdota que considera el hecho más humillante de su vida: su hija pequeña le preguntó, horrorizada, la razón que le llevó a hacerse científico, pues había terminado hastiada de estudiar de memoria todos los nombres y características de los minerales para un examen.

Podemos  fomentar el interés por la ciencia de los niños con experimentos y mucha libertad, pero también de esta segunda parte del problema, los fallos del sistema educativo que, como bien dice Kaku, podría estar aplastando la curiosidad científica de los niños. Quizá es que nuestro sistema educativo es anacrónico.

Yo estoy completamente deacuerdo con Kaku con su percepción sobre que el sistema educativo memorístico aplasta la curiosidad y me alegra leer que una de las mentes más brillantes de nuestros tiempos lo ve de este modo. ¿Qué opináis vosotros?

Mireia Long

Las claves del proceso creativo

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Hoy vamos a contaros las claves para fomentar la creatividad en los niños. Nuestro papel como educadores es dejar que la creatividad florezca.

¿Qué es ser creativo?

La creatividad no es, o al menos no es solamente, cantar, bailar o dibujar con muchos colores o inventar historias fantasiosas. La creatividad es mucho más que eso. Es realmente lo que nos ha hecho humanos, pensar hasta dar con una solución que resuelva un dilema.

En ser creativo radica la capacidad para responder a los retos y problemas dando nuevas respuestas que nadie antes había dado, sea de forma absolutamente original, sea combinando aportaciones previas de manera sorprendentemente efectiva. No deberíamos matar la creatividad, pues realmente no sabemos a que retos se enfrentarán nuestros hijos.

Los seres humanos creativos

Darwin era un genio creativo. Einstein. Heisenberg. Curie. Schrödinger y Bhor. Lo son las personas que descubren remedios para enfermedades, los que investigan hasta descubrir como nuestros genes nos describen, los que trazaron rutas comerciales y los que pensaron que era posible volar. También, por supuesto, artistas y conductores de hombres: es creativo Leonardo, pero también lo es Mandela.

Serán genios creativos los que descubran como podemos conseguir mantener una vida digna en un planeta que se nos queda pequeño, o como recuperar el daño ambiental, o como lanzarnos a vivir entre las estrellas, o conseguir una organización humana con más justicia y equidad. Para lograr eso necesitamos hombres y mujeres creativos.

Sin creatividad habríamos estado perdidos muchas veces en el pasado y lo estaremos en el futuro. La clave de la supervivencia como especie y del progreso personal está en la creatividad. Por esa razón es tan, tan importante ayudar a que nuestros hijos, los hombres y mujeres del futuro, no la pierdan, sino que aprendan a utilizarla y hasta a acrecentarla.

¿Cómo fomentar la creatividad?

Y bien, la teoría hasta aquí. Pero, ¿qué es realmente la creatividad?, ¿cómo funciona?, ¿como se estimula? , y sobre todo ¿qué podemos hacer los padres para fomentar la creatividad?

La creatividad debemos entenderla como la capacidad de dar soluciones o hacer nacer algo real que pueda ser llevado a la práctica. Por soluciones no me refiero unicamente, por supuesto, a la ciencia o la tecnología. Una nueva forma de organizar una empresa, un libro, una corriente pedagógica, una obra musical, un helado delicioso… todo eso es un acto de creación llevado a la práctica, motivado por la pasión.

Las tres fases de la creatividad

Me explico. Imaginar una historia fascinante es creativo, pero la imaginación es solo la primera fase del proceso. La clave es aprender a hacer ese acto creativo real va a suponer poder ser capaces de que eso se haga real, sea como un libro, una película o un cuentacuentos. Y además, no lo neguemos, queremos que otras personas disfruten de nuestra creación.

El proceso creativo tiene tres fases: ensoñación, diseño práctico y crítica. Y estas tres fases es fundamental, repito, fundamental, que como padres o educadores sepamos entenderlas y respetarlas. Y es especialmente importante cuando estamos acompañando a niños pues interferir en cada una de ellas, adelantándolas, puede deformar y hasta paralizar la creación.

Os cuento. En la primera fase es el momento de la imaginación más desbordante, la que no tiene más límites que los de nuestra capacidad de soñar. Esta fase es indispensable para que cualquier persona se atreva a dar el paso de inventar algo maravilloso, nuevo, valiente. Pero si cuando se está en esa fase nos machacan (y especialmente si lo hace una figura de autoridad como los padres o maestros) con comentarios negativos y críticas.

Cuando soñamos no deberíamos escuchar a nadie que nos diga que nuestros sueños son absurdos o imposibles. ¿Sabéis lo que les dijeron a los hombres que comenzaron revoluciones como el cine, los aviones, los coches o las naves espaciales?

Tenemos derecho a soñar y los niños, más. Pero es que esos sueños, esas ideas que pueden parecer locas y que rompen con todo el conocimiento anterior, son el germen de la innovación y los descubrimientos que mueven el mundo.

Por tanto, en la fase de creación, dejémosles soñar y sigamos acompañando su proceso creativo con las siguientes fases: diseño de realidad y crítica constructiva. Comprender el proceso y acompañarlo correctamente es la clave de la creatividad.

Mireia Long

10 Ideas y recursos para trabajar el Arte de forma vivencial

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  1. Memory: obras de arte con nombre del autor
  2. Memory: obras de arte con estilo o movimiento al que pertenecen
  3. Pintar cuadros por números
  4. Usar un pack de “pintar cuadros por números” para decorar ese cuadro como si fuera un collage con distintas texturas y colores transformándolo en algo nuevo.
  5. Juego de tarjetas con preguntas tipo trivial
  6. Crear un juego de la oca casero con casillas especiales, por ejemplo cada vez que se caiga en una casilla especial se coge una tarjeta de un montón en el que hay muchas tarjetas con nombres de pintores, escultores, arquitectos, etc, que hayamos trabajado, y el jugador ha de nombrar una obra de ese artista o perder un turno.
  7. Jugar a recrear escenas de películas clásicas.
  8. Safaris fotográficos de obras de arte, de edificios bonitos, o de mobiliario urbano interesante por la ciudad.
  9. Jugar a las audiciones ciegas. Se ponen fragmentos de piezas de música clásica y el primero que sepa de que obra o músico se trata gana. Se pueden dar puntos y el ganador al final puede tener el privilegio de escoger que pieza se va a escuchar completa, por ejemplo.
  10. El juego de los personajes pero solo con un tipo de artistas, para acotar, por ejemplo con pintores, o con cineastas, o con músicos…

Azucena Caballero

Arte para peques

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El arte nos rodea, forma parte de nuestro día a día. Salimos a la calle y en medio del tejido urbano vemos maravillosas iglesias y catedrales, palacetes, antiguos edificios, esculturas, tipografías y fuentes con estéticas definidas, mobiliario urbano no solo pensado para que sea funcional, si no en  ocasiones también pensado con una función ornamental. Allí donde miremos tenemos la oportunidad de descubrir patrones estéticos y artísticos.

De igual forma, vamos a casa de familiares y amigos y vemos cuadros y láminas decorando sus paredes, jarrones, figuritas de cerámica y porcelana y diferentes objetos de ajuar que nos recuerdan la necesidad de vivir rodeados de arte que todos tenemos.
El arte es una necesidad para el ser humano, en dos vertientes, como objeto de contemplación, expansión y crecimiento, y como elemento de expresión, comunicación y transmisión de sentimientos y emociones.
¿A qué edad podemos empezar a transmitir conocimientos artísticos y pasión por el arte a los niños? Desde muy pequeños, desde siempre.
A los niños les encantan las historias, así que igual se interesan por la historia de un héroe de leyenda, una niña que nació en el interior de una flor, un joven que venció a un gigante, o la vida de un gran pintor o arquitecto del pasado.
Los niños tienen una tendencia natural a que les encante lo bello. No tienen prejuicios, y solo compartiendo con ellos imágenes de cuadros ellos van a encontrar elementos con los que sintonizan.
Si no sabes qué tipo de imágenes empezar a mostrar, puedes probar con los impresionistas, son cuadros llenos de color, con imágenes cotidianas que cualquier niño puede reconocer, y empezar a hablar sobre los colores, los elementos del cuadro, qué representan, etc. Conversando, mirando y disfrutando juntos es la mejor manera en la que introducir a un niño (a cualquier persona en realidad) en el mundo del arte, que no es un mundo de erudición en sí mismo, si no de disfrute y realización.
Algunos buenos recursos son los libros de arte para niños como “Mi primer libro de arte” de Usborne y similares, o los libros y guías Taschen.
En internet hay muchos materiales, y por supuesto los museos y galerías son recursos fabulosos. Cuando vayamos a un museo con niños pequeños no pretendamos que miren todo, es mejor ir solo a una o dos salas, o ir solo a ver algunas obras concretas, preferentemente algunas que hayamos mirado antes juntos en algún libro o que incluso hayamos jugado a copiar, reinterpretar, etc.
Azucena Caballero

Trabajo en equipo en el Aprendizaje basado en Proyectos (PBL)

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Cuando los educadores nos proponemos desarrollar en clase un trabajo en equipo que involucre a los estudiantes debemos ser capaces de valorar, previamente, si la misma estructura de lo propuesto promueve el trabajo en equipo  o si existen en el grupo situaciones que lo van a dificular.

Lo más importante a la hora de plantear a los estudiantes un trabajo en equipo es conseguir que este tenga sentido para ellos, que sea significativo y no mereamente un apoyo a la consecuencia de objetivos curriculares. Debe suponer un desafío intelectual que les motive realmente y que pueda sumar las potencialidades diferentes de los integrantes de cada equipo.

Pero además hay aspectos concretos que deben valorar a la hora de diseñar un método que sea creativo en el diseño de las tareas de trabajo en grupo. No bastan los métodos innovadores, sino que hay que lograr que el modelo de trabajo sintetice la naturaleza del problema demanadado y los conocimientos y habilidades de los alumnos. Hay que dar, por tanto, mucha importancia a que la propia la estructura de los propuesto favorezca un sí  un trabajo en equipo con sentido de trabajo en equipo.

La falta de atención a la estructura de la tarea  y que no se supervise el funcionamiento puede tener  consecuencias negativas no deseadas. La más habitual es que uno o varios alumnos, más motivados, hagan todo el trabajo y los menos implicados no lo hagan. También puede suceder que los que tengan más carácter o más prestigio en el grupo impongan sus ideas o manera de trabajar a los demás, haciendo que otros no sean escuchados. Por eso la supervisión es indispensable.
Para minimizar las situaciones negativas deberíamos diseñar con claridad los objetivos del trabajo en grupo, construir un modelo de tareas colaborativas y mantener a los estudiantes motivados y responsables a lo largo de la tarea, no solamente en su presentación.

Los objetivos del trabajo en grupo

Antes de que los estudiantes se pongan a trabajar debemos explicar claramente como se propone la estructura de su colaboración y que nivel de implicación, decisión y reparto de tareas esperamos. En algunos casos los trabajos en grupo terminan siendo una suma de aportaciones individuales, que, aunque hayan tenido un acuerdo previo sobre contenidos/métodología/presentación no son, realmente, lo que estamos buscando realmente. Dividir el trabajo en partes y que cada uno haga la suya independientemente puede ser una aproximación inicial al trabajo en equipo, pero no lo es realmente al final. No contribuye a fomentar todas las habiliades que implican un equipo pero pueden valer como inicio si es la primera vez que los estudiantes se enfrentan a este tipo de reto.

El objetivo del trabajo en equipo es que los estudiantes desarrollen destrezas de aprendizaje colaborativo, es decir, desarrollar su labor en estrecha colaboración, debatiendo y generando y contruyendo entre todos las ideas y enfoques. Y para eso la estructura del método es importante y debemos saber transmitirlo.

Tareas interdependientes

Si  lo que estamos buscando es que los estudiantes que hacen un trabajo en gurpo desarrollen un alto grado de colaboración tenemos que diseñar una estructura de las tareas que suponga que los miembros del grupo son dependientes uno del otro para tener éxito. Eso lo lograremos creando tareas complejas en las que los alumnos deban colaborar necesariamente para realizarlas, incorporando las opiniones, habidades y acciones de todos. No puede bastar una única forma de trabajo o la exposición de conocimientos.

Los objetivos deben ser conjuntos tanto en la búsqueda de información como en su presentación y perdirse también que una de las tareas sea precisamente explicar el modelo de cooperación seguido y la manera en la que unos y otros han aportado. Si el trabajo va a ser evaluado debe ser explicado que la evaluación será conjunta y que lo más importante será precisamente la colaboración realizadas, más que el producto final.

Motivando al equipo, y no solo a los individuos

Si utilizamos recursos que ofrecemos nosotros podemos hacer que los estudiantes los reciban independientemente para que luego los pongan en común e, incluso, si es necesario, establecer que en cada equipo habrá responsabilidades o puestos diferentes, sea de manera pactada por el grupo, sea asiganda por el tutor si se entiende que no son todavía capaces de asumirlos sin ayuda.

Para conseguir que los alumnos se mantengan motivados, si es posible, podemos incluir un calendario o agenda en la que se anoten las tareas desempeñadas por cada uno, para que puedan y podamos hacer un seguimiento de las aportaciones individuales, pero nada de eso puede substituir nuestra participación activa con los equipos, para saber, en cada momento, como va desarrollándose el proyecto.

Tenemos que evitar tanto que alguno quede descolgado como que otro asuma todo el peso, sea por necesidad, sea por propio deseo, pues en los trabajos en equipo, y más si se evalúa solamente el resultado final, los alumnos que buscan buenas notas suelen tomar las riendas en solitario. Los “buenos alumnos” también tienen cosas que aprender de los proyectos en grupo: que todos tienen cosas que aportar y que su trabajo u opinión no son tan fuertes como los que se construyen de manera colaborativa. Incluso, se puede incluir en la evaluación una evaluación del equipo sobre su propìo sistema de trabajo y evaluar independientemente con cada individuo lo que ha aprendido y ha aportado:el esfuerzo, la participación, la cooperación, la accesibilidad, la capacidad de comunicación.

Recordar, siempre, que el objetivo final de un trabajo en equipo es enseñar a realizar aprendizaje cooperativo, a interactuar y a aportar cada uno lo mejor de uno mismo para el bien del grupo.

Mireia Long

Ejemplos de proyectos: Grecia Hoy

¿Mas ideas sobre Aprendizaje por proyectos? Os enseñamos una muestra de otro proyecto que seguro que os ayuda a tener una visión de todo lo que este sistema puede aportar a vuestros estudiantes. En este caso se trata de un trabajo pensado para que los alumnos conocieran mejor las diferentes maneras en las que el lenguaje escrito sirve para la comunicación periodistica y publicitaria: noticias, crónicas, articulos de opinión, anuncios, publireportajes, avisos…

Para acercar este tema de manera atractiva se propone la realización de un periódico, en este caso, añadiendo más potencia a los contenidos y a la imaginación, está ambientado en la Grecia mitológica.

Como podéis ver el Aprendizaje por proyectos ofrece infinidad de posibilidades de combinación de contenidos, conocimientos, habilidades y formas de exposición, logrando un aprendizaje significativo, potente y emocionante.

Mireia Long

Ejemplos de proyectos: “Bizancio, guía para viajeros del año 700”

Queremos enseñaros algunos ejemplos de Aprendizaje por proyectos para que podáis ver como, a través de ellos, los alumnos trabajan contenidos de manera mucho más emocionante y se incluyen habilidades variadas. Este es un proyecto sobre Bizancio planteado como un folleto turístico para un viajero en el tiempo que pudiera conocer Constantinopla en el año 700.

Enfocado así el estudio gana en profundidad, interés y creatividad, lo que hace que el niño disfrute aprendiendo e integre en el estudio de la Historia el manejo del ordenador, la búsqueda de información, la redacción, la investigación sobre Arte y costumbres y la presentación de forma atractiva. El objetivo curricular se cumple, pero además de han trabajado habilidades básicas del aprendizaje y sobre todo, ha sido creativo, personalizado y ha resultado signficativo para el estudiante, por lo que para él, adquiera mucho más valor y se fija lo aprendido.

Este es solamente un ejemplo de las muchas herramientas de la Pedagogía Blanca que os ofreceremos en el nuestros cursos y que podréis aplicar de forma práctica e inmediata a vuestras aulas y a vuestros hogares. Especialmente podréis aprender a hacer este tipo de actividades con nuestro curso Aprendizaje por proyectos.

Mireia Long

Resistencias al aprendizaje basado en proyectos o PBL

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Cada vez más maestros se apuntan a mejorar sus competencias. Hay un gran interés en trabajar por proyectos, en introducir formas de educación que respeten la individualidad de cada niño, en evitar los castigos y trabajar mejor en competencias de comunicación respetuosa, en usar soportes variados y dejar que los niños construyan conocimiento.
Hay mucha resistencia también.

Por ejemplo, los cambios de los jesuitas están llamando mucho la atención: no compartimentar asignaturas, no evaluar con exámenes escritos memorísticos, usar nuevas tecnologías, introducir los proyectos, pero a la vez existe la presión de la normativa, de los padres, de la costumbre…

Trabajar por proyectos es estupendo, pero existe miedo a que los niños no consigan las competencias que se exigen o que no alcancen los conocimientos indispensables.

Cuando trabajas por proyectos no puedes marcarlo todo, porque anulas la libertad y la creatividad, y no puedes tampoco caer en la vieja forma de trabajo en equipo que suponía que, al final, se suman partes pero no se colabora.

Lo mejor del trabajo por proyectos es la cooperación, la colaboración y la comunicación, que son habilidades muy importantes. También la búsqueda de información, su valoración crítica, la exposición. Todo eso hace que los contenidos, al final, sean más perdurables cuando se aprenden.

Mireia Long

Conversaciones y pensamiento crítico

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El otro día viajando con mi hijo en el metro londinense veo sin querer, en manos del viajero de al lado, el titular con fotos incluidas de un periódico que se reparte gratuitamente en las estaciones: “Recien nacida cambiada por otra en el hospital mientras la madre dormía”. Se lo enseño a mi hijo, él lee el titular – nuestros ojos no alcanzan para más – y luego él me comenta serio: “¡Qué tonterías más grandes ponen como noticias en los periódicos! Esto es para atontar a la gente…”

Pienso un poco y llego a la conclusión de que tiene razón. Porque si bien el hecho en sí es terrible y me pongo en el lugar de los padres, y sé que no me gustaría pasar por esta situación, en realidad ¿a qué o a quién ayuda que el hecho se haya publicado en el periódico? ¿Acaso el público lector puede sentirse mejor después de leerlo? ¿O puede hacer algo para que el hecho no se repita?

¿Realmente la “noticia” ayuda a algo o a alguien al estar publicada?

Así que vuelvo al comentario de mi hijo y me alegro de que haya desarrollado su espíritu crítico, su discernimiento. Quizá porque nosotros, como familia, hemos sido muy selectivos con los medios de comunicación y las informaciones y muy escépticos a la hora de creernos al pie de la letra todo lo que leemos. Solemos comentar muchas veces en familia las noticias que nos llaman la atención, y no necesariamente son las más importantes del día. Simplemente hablamos de forma libre y damos nuestras opiniones sin restricciones, sin objetivos educativos.

Y es que las conversaciones libres, sin prejuicios, tocando otros temas relacionados con el que ocasionó la conversación, son las que desarrollan el espíritu crítico de cualquier ser humano, tenga la edad que tenga. En sí, una conversación libre sobre cualquier tema, es ya lo que llamamos “educación” porque no sólo desarrolla el pensamiento crítico o las habilidades comunicativas y sociales, sino también la lógica, y asimismo el intercambio de informaciones en el curso de la misma.

Lo interesante es que los niños ya nacen con este espíritu crítico y esta sinceridad a la hora de valorar las cosas, las personas, los hechos – todos recordamos los comentarios honestos (y a veces deliciosos o embarazosos) de nuestros hijos durante la etapa de la infancia.

La conclusión es que nacemos equipados ya con un potente radar para evaluar las situaciones y los hechos, lo único que nos falta cuando nacemos es información sobre el mundo en el que hemos aterrizado, nos falta ubicarnos dentro de este mundo como personas con consciencia y libre albedrío para saber cómo usar nuestro radar. Para ello existen los adultos que nos cuidan cuando nacemos, para guiarnos y ayudarnos a no perder este maravilloso espíritu crítico y a garantizar nuestro libre albedrío, nuestro propio juicio – por muy equivocado que pueda estar al principio – construir nuestro propio sistema de valores, desarrollar en toda su potencia nuestro espíritu crítico, lleva años y necesitamos paciencia por parte de nuestros acompañantes-educadores, y aprender de los errores.

Hablar, conversar, intercambiar opiniones sin juzgar, pasar por experiencias vitales de todo tipo al lado de nuestras figuras de apego es lo mejor para el desarrollo nuestro como seres humanos.

Realmente no existen temas más importantes que otros, sino maneras de tratarlas. Importa mucho también saber sesgar lo que vemos y oímos, lo que asimilamos y la manera en la que nosotros, como adultos – seamos padres o maestros – pensamos, ya que, al hablar y al actuar, influimos enormemente en los niños.

En definitiva, lo que importa es hablar con nuestros hijos de igual a igual, respetar sus puntos de vista y amarlos tal y cómo son.

Sorina Oprean