Trabajo en equipo en el Aprendizaje basado en Proyectos (PBL)

trabajo en equipo

Cuando los educadores nos proponemos desarrollar en clase un trabajo en equipo que involucre a los estudiantes debemos ser capaces de valorar, previamente, si la misma estructura de lo propuesto promueve el trabajo en equipo  o si existen en el grupo situaciones que lo van a dificular.

Lo más importante a la hora de plantear a los estudiantes un trabajo en equipo es conseguir que este tenga sentido para ellos, que sea significativo y no mereamente un apoyo a la consecuencia de objetivos curriculares. Debe suponer un desafío intelectual que les motive realmente y que pueda sumar las potencialidades diferentes de los integrantes de cada equipo.

Pero además hay aspectos concretos que deben valorar a la hora de diseñar un método que sea creativo en el diseño de las tareas de trabajo en grupo. No bastan los métodos innovadores, sino que hay que lograr que el modelo de trabajo sintetice la naturaleza del problema demanadado y los conocimientos y habilidades de los alumnos. Hay que dar, por tanto, mucha importancia a que la propia la estructura de los propuesto favorezca un sí  un trabajo en equipo con sentido de trabajo en equipo.

La falta de atención a la estructura de la tarea  y que no se supervise el funcionamiento puede tener  consecuencias negativas no deseadas. La más habitual es que uno o varios alumnos, más motivados, hagan todo el trabajo y los menos implicados no lo hagan. También puede suceder que los que tengan más carácter o más prestigio en el grupo impongan sus ideas o manera de trabajar a los demás, haciendo que otros no sean escuchados. Por eso la supervisión es indispensable.
Para minimizar las situaciones negativas deberíamos diseñar con claridad los objetivos del trabajo en grupo, construir un modelo de tareas colaborativas y mantener a los estudiantes motivados y responsables a lo largo de la tarea, no solamente en su presentación.

Los objetivos del trabajo en grupo

Antes de que los estudiantes se pongan a trabajar debemos explicar claramente como se propone la estructura de su colaboración y que nivel de implicación, decisión y reparto de tareas esperamos. En algunos casos los trabajos en grupo terminan siendo una suma de aportaciones individuales, que, aunque hayan tenido un acuerdo previo sobre contenidos/métodología/presentación no son, realmente, lo que estamos buscando realmente. Dividir el trabajo en partes y que cada uno haga la suya independientemente puede ser una aproximación inicial al trabajo en equipo, pero no lo es realmente al final. No contribuye a fomentar todas las habiliades que implican un equipo pero pueden valer como inicio si es la primera vez que los estudiantes se enfrentan a este tipo de reto.

El objetivo del trabajo en equipo es que los estudiantes desarrollen destrezas de aprendizaje colaborativo, es decir, desarrollar su labor en estrecha colaboración, debatiendo y generando y contruyendo entre todos las ideas y enfoques. Y para eso la estructura del método es importante y debemos saber transmitirlo.

Tareas interdependientes

Si  lo que estamos buscando es que los estudiantes que hacen un trabajo en gurpo desarrollen un alto grado de colaboración tenemos que diseñar una estructura de las tareas que suponga que los miembros del grupo son dependientes uno del otro para tener éxito. Eso lo lograremos creando tareas complejas en las que los alumnos deban colaborar necesariamente para realizarlas, incorporando las opiniones, habidades y acciones de todos. No puede bastar una única forma de trabajo o la exposición de conocimientos.

Los objetivos deben ser conjuntos tanto en la búsqueda de información como en su presentación y perdirse también que una de las tareas sea precisamente explicar el modelo de cooperación seguido y la manera en la que unos y otros han aportado. Si el trabajo va a ser evaluado debe ser explicado que la evaluación será conjunta y que lo más importante será precisamente la colaboración realizadas, más que el producto final.

Motivando al equipo, y no solo a los individuos

Si utilizamos recursos que ofrecemos nosotros podemos hacer que los estudiantes los reciban independientemente para que luego los pongan en común e, incluso, si es necesario, establecer que en cada equipo habrá responsabilidades o puestos diferentes, sea de manera pactada por el grupo, sea asiganda por el tutor si se entiende que no son todavía capaces de asumirlos sin ayuda.

Para conseguir que los alumnos se mantengan motivados, si es posible, podemos incluir un calendario o agenda en la que se anoten las tareas desempeñadas por cada uno, para que puedan y podamos hacer un seguimiento de las aportaciones individuales, pero nada de eso puede substituir nuestra participación activa con los equipos, para saber, en cada momento, como va desarrollándose el proyecto.

Tenemos que evitar tanto que alguno quede descolgado como que otro asuma todo el peso, sea por necesidad, sea por propio deseo, pues en los trabajos en equipo, y más si se evalúa solamente el resultado final, los alumnos que buscan buenas notas suelen tomar las riendas en solitario. Los “buenos alumnos” también tienen cosas que aprender de los proyectos en grupo: que todos tienen cosas que aportar y que su trabajo u opinión no son tan fuertes como los que se construyen de manera colaborativa. Incluso, se puede incluir en la evaluación una evaluación del equipo sobre su propìo sistema de trabajo y evaluar independientemente con cada individuo lo que ha aprendido y ha aportado:el esfuerzo, la participación, la cooperación, la accesibilidad, la capacidad de comunicación.

Recordar, siempre, que el objetivo final de un trabajo en equipo es enseñar a realizar aprendizaje cooperativo, a interactuar y a aportar cada uno lo mejor de uno mismo para el bien del grupo.

Mireia Long

Ejemplos de proyectos: Grecia Hoy

¿Mas ideas sobre Aprendizaje por proyectos? Os enseñamos una muestra de otro proyecto que seguro que os ayuda a tener una visión de todo lo que este sistema puede aportar a vuestros estudiantes. En este caso se trata de un trabajo pensado para que los alumnos conocieran mejor las diferentes maneras en las que el lenguaje escrito sirve para la comunicación periodistica y publicitaria: noticias, crónicas, articulos de opinión, anuncios, publireportajes, avisos…

Para acercar este tema de manera atractiva se propone la realización de un periódico, en este caso, añadiendo más potencia a los contenidos y a la imaginación, está ambientado en la Grecia mitológica.

Como podéis ver el Aprendizaje por proyectos ofrece infinidad de posibilidades de combinación de contenidos, conocimientos, habilidades y formas de exposición, logrando un aprendizaje significativo, potente y emocionante.

Mireia Long

Ejemplos de proyectos: “Bizancio, guía para viajeros del año 700”

Queremos enseñaros algunos ejemplos de Aprendizaje por proyectos para que podáis ver como, a través de ellos, los alumnos trabajan contenidos de manera mucho más emocionante y se incluyen habilidades variadas. Este es un proyecto sobre Bizancio planteado como un folleto turístico para un viajero en el tiempo que pudiera conocer Constantinopla en el año 700.

Enfocado así el estudio gana en profundidad, interés y creatividad, lo que hace que el niño disfrute aprendiendo e integre en el estudio de la Historia el manejo del ordenador, la búsqueda de información, la redacción, la investigación sobre Arte y costumbres y la presentación de forma atractiva. El objetivo curricular se cumple, pero además de han trabajado habilidades básicas del aprendizaje y sobre todo, ha sido creativo, personalizado y ha resultado signficativo para el estudiante, por lo que para él, adquiera mucho más valor y se fija lo aprendido.

Este es solamente un ejemplo de las muchas herramientas de la Pedagogía Blanca que os ofreceremos en el nuestros cursos y que podréis aplicar de forma práctica e inmediata a vuestras aulas y a vuestros hogares. Especialmente podréis aprender a hacer este tipo de actividades con nuestro curso Aprendizaje por proyectos.

Mireia Long

Resistencias al aprendizaje basado en proyectos o PBL

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Cada vez más maestros se apuntan a mejorar sus competencias. Hay un gran interés en trabajar por proyectos, en introducir formas de educación que respeten la individualidad de cada niño, en evitar los castigos y trabajar mejor en competencias de comunicación respetuosa, en usar soportes variados y dejar que los niños construyan conocimiento.
Hay mucha resistencia también.

Por ejemplo, los cambios de los jesuitas están llamando mucho la atención: no compartimentar asignaturas, no evaluar con exámenes escritos memorísticos, usar nuevas tecnologías, introducir los proyectos, pero a la vez existe la presión de la normativa, de los padres, de la costumbre…

Trabajar por proyectos es estupendo, pero existe miedo a que los niños no consigan las competencias que se exigen o que no alcancen los conocimientos indispensables.

Cuando trabajas por proyectos no puedes marcarlo todo, porque anulas la libertad y la creatividad, y no puedes tampoco caer en la vieja forma de trabajo en equipo que suponía que, al final, se suman partes pero no se colabora.

Lo mejor del trabajo por proyectos es la cooperación, la colaboración y la comunicación, que son habilidades muy importantes. También la búsqueda de información, su valoración crítica, la exposición. Todo eso hace que los contenidos, al final, sean más perdurables cuando se aprenden.

Mireia Long

Conversaciones y pensamiento crítico

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El otro día viajando con mi hijo en el metro londinense veo sin querer, en manos del viajero de al lado, el titular con fotos incluidas de un periódico que se reparte gratuitamente en las estaciones: “Recien nacida cambiada por otra en el hospital mientras la madre dormía”. Se lo enseño a mi hijo, él lee el titular – nuestros ojos no alcanzan para más – y luego él me comenta serio: “¡Qué tonterías más grandes ponen como noticias en los periódicos! Esto es para atontar a la gente…”

Pienso un poco y llego a la conclusión de que tiene razón. Porque si bien el hecho en sí es terrible y me pongo en el lugar de los padres, y sé que no me gustaría pasar por esta situación, en realidad ¿a qué o a quién ayuda que el hecho se haya publicado en el periódico? ¿Acaso el público lector puede sentirse mejor después de leerlo? ¿O puede hacer algo para que el hecho no se repita?

¿Realmente la “noticia” ayuda a algo o a alguien al estar publicada?

Así que vuelvo al comentario de mi hijo y me alegro de que haya desarrollado su espíritu crítico, su discernimiento. Quizá porque nosotros, como familia, hemos sido muy selectivos con los medios de comunicación y las informaciones y muy escépticos a la hora de creernos al pie de la letra todo lo que leemos. Solemos comentar muchas veces en familia las noticias que nos llaman la atención, y no necesariamente son las más importantes del día. Simplemente hablamos de forma libre y damos nuestras opiniones sin restricciones, sin objetivos educativos.

Y es que las conversaciones libres, sin prejuicios, tocando otros temas relacionados con el que ocasionó la conversación, son las que desarrollan el espíritu crítico de cualquier ser humano, tenga la edad que tenga. En sí, una conversación libre sobre cualquier tema, es ya lo que llamamos “educación” porque no sólo desarrolla el pensamiento crítico o las habilidades comunicativas y sociales, sino también la lógica, y asimismo el intercambio de informaciones en el curso de la misma.

Lo interesante es que los niños ya nacen con este espíritu crítico y esta sinceridad a la hora de valorar las cosas, las personas, los hechos – todos recordamos los comentarios honestos (y a veces deliciosos o embarazosos) de nuestros hijos durante la etapa de la infancia.

La conclusión es que nacemos equipados ya con un potente radar para evaluar las situaciones y los hechos, lo único que nos falta cuando nacemos es información sobre el mundo en el que hemos aterrizado, nos falta ubicarnos dentro de este mundo como personas con consciencia y libre albedrío para saber cómo usar nuestro radar. Para ello existen los adultos que nos cuidan cuando nacemos, para guiarnos y ayudarnos a no perder este maravilloso espíritu crítico y a garantizar nuestro libre albedrío, nuestro propio juicio – por muy equivocado que pueda estar al principio – construir nuestro propio sistema de valores, desarrollar en toda su potencia nuestro espíritu crítico, lleva años y necesitamos paciencia por parte de nuestros acompañantes-educadores, y aprender de los errores.

Hablar, conversar, intercambiar opiniones sin juzgar, pasar por experiencias vitales de todo tipo al lado de nuestras figuras de apego es lo mejor para el desarrollo nuestro como seres humanos.

Realmente no existen temas más importantes que otros, sino maneras de tratarlas. Importa mucho también saber sesgar lo que vemos y oímos, lo que asimilamos y la manera en la que nosotros, como adultos – seamos padres o maestros – pensamos, ya que, al hablar y al actuar, influimos enormemente en los niños.

En definitiva, lo que importa es hablar con nuestros hijos de igual a igual, respetar sus puntos de vista y amarlos tal y cómo son.

Sorina Oprean

¿Por qué usar el Aprendizaje por proyectos?

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En cada vez más colegios de todo el mundo se está implantando total o parcialmente el modelo de Aprendizaje por proyectos y se está usando en todas las áreas de conocimiento y en todas las etapas educativas con excelentes resultados. ¿Por qué funciona tan bien el Aprendizaje por proyectos?

  • Primero: El aprendizaje de contenidos es más efectivo y más duradero, ya que los estudiantes entienden los temas en profundidad y los llevan a la práctica.
  • Segundo: El aprendizaje y el colegio son mucho más motivantes y con sentido, los estudiantes disfrutan y se comprometen, son activos y comprenden el objetivo de aprender lo que se les propone pues descubren su utilidad.
  • Tercero: Los estudiantes desarrollan habilidades que les preparan para una vida en la que puedan lograr sus objetivos laborales, personales y vocacionales, habilidades que van desde el pensamiento crítico, la cooperación, las nuevas tecnologías, la capacidad de comunicación, la resolución de conflictos, el análisis objetivo de datos e información y la preparación de la explicación y exposición de sus conclusiones.
  • Cuarto: Educadores y estudiantes mejoran el clima del aula, se sienten parte de un proyecto y un equipo, mejoran sus relaciones interpersonales y disfrutan de la alegría de compartir experiencias gratificantes y crear juntos el conocimiento.

Mireia Long

Ejemplo de proyectos: Julio César

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Uno de los aspectos más importantes del Aprendizaje por proyectos es la presentación pública de un producto.  Los productos pueden tener muchísimos formatos: maquetas, experimentos, exposiciones, revistas, blogs, conferencias, debates, radio, audiovisuales… y por supuesto también, represetaciones artísticas. En este caso, mi hijo Héctor, con once años, decidió mostrar al público en un acto de su escuela, su trabajo de ese año sobre Historia de Roma y lo plasmó en la elección de un monólogo de Marco Antonio de la obra de teatro Julio César de Shakespeare. Ved ahora el video.

Espero que los disfrutéis. A mi y a sus abuelos (que son actores profesionales) se nos cae la baba cada vez que lo vemos. Y como conclusión, confiad en los niños, en su capacidad, en que el esfuerzo nace de la pasión y el interés por un tema, y veréis de cuanto son capaces.

Mireia Long

Si queréis saber más sobre como conseguir que el Aprendizaje por proyectos sea un éxito, unéte ahora a nuestro programa.

 

Cambiar el enfoque en educación: el valor de las preguntas

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Una cosa interesante que nos ocurre a los que estamos acostumbrados a la estructura escolar actual es que no somos capaces de salir de ella a veces incluso si sabemos a ciencia cierta que el aprendizaje se produce de otra forma y no tiene lugar casi nunca a través de dicha estructura.

A muchos padres o profesores que se embarcan en aventuras pedagógicas nuevas buscando salirse del paradigma educativo convencional les cuesta cambiar de enfoque y siguen casi sin querer o sin darse cuenta con el modelo escolar. Algunos desean trabajar por proyectos y quieren ser creativos y abiertos, pero acaban volviendo a lo mismo: el modelo en el que el “maestro” es el que habla, los niños callan y escuchan; el “maestro” hace preguntas supuestamente “didácticas” y los niños deben contestar en función de ciertos conocimientos (no de sus modelos mentales o de su propia lógica).

Si desean cambiar de paradigma dejen atrás este modelo. Hay varias razones para ello.

1. El protagonismo del aprendizaje es de los niños. Hay que dejarles a ellos preguntar lo que realmente les interesa, no forzar las preguntas desde el punto de vista del adulto-maestro-guía.

2. Se aprende conversando, como adultos tenemos que mantener conversaciones diarias con los niños – como si habláramos con amigos adultos sobre temas importantes, pero teniendo en cuenta que ellos preguntarán mucho más que un adulto (quizá) por saber menos.

En general el mecanismo de enseñanza-aprendizaje funciona como de adulto a adulto, pero en el caso de los niños los conocimientos circulan desde alguien que puede saber más o sabe cómo buscar la información hacia alguien que no la tiene o no sabe cómo y dónde buscarla.
El cerebro de los humanos está desarrollado de tal forma que el área de la comunicación ocupa gran parte del lóbulo frontal por una sencilla razón: somos mamíferos que vivimos en grupos de organización compleja, necesitamos una manera eficaz de comunicarnos y nuestros cerebro es prueba de ello. Tenemos dos grandes áreas en el cerebro encargadas de la comunicación: el área de Broca (controla los músculos necesarios para la fonación) y el área de Wernicke (comprensión de los sonidos y de las palabras). Necesitamos ejercitar nuestras habilidades de comunicación sencillamente COMUNICANDO con lo demás diariamente, de forma libre y sincera, distendida, sin restricciones, sin obligaciones, prisas o estrés.

3. Somos mamíferos bípedos. Nuestras manos – al no ser usadas para desplazarnos como en el caso de otros mamíferos/primates – se han desarrollado de una forma tan compleja y tan precisa que hemos necesitado desarrollar también nuevas estructuras cerebrales. Además al caminar erguidos y con la parte superior del cuerpo libre los estímulos visuales y táctiles asociados a nuestra postura son mucho mayores y esto también contribuyó al desarrollo de estructuras cerebrales que nos hace sensibles desde que nacemos a un tipo de aprendizaje muy muy distinto al planteado en las escuelas de hoy en día.
Necesitamos movernos, tocar, probar, desarrollar la psicomotricidad (tal y como está diseñada desde el nacimiento) a través de actividades de todo tipo.

4. Estamos diseñados para interactuar activamente con los demás para aprender lo que nos interesa, lo que es importante para nosotros: a través del lenguaje, la acción, la exploración, el juego, el error…

5. El pensamiento crea relaciones, cruces de ideas, realiza funciones y resuelve problemas; se da lo que llamamos “el efecto Medici”, la intersección de nociones, conocimientos, informaciones, que además siguen una lógica muy particular, según la personalidad y las habilidades básicas de cada uno. 

Estar sentados en un aula, callados y escuchando, difícilmente puede responder a nuestras necesidades primordiales de aprendizaje; e intentar un nuevo enfoque pedagógico que nos permita cubrir estas necesidades debe tener en cuenta obligatoriamente el funcionamiento real del cerebro y de nuestro cuerpo, en definitiva. Visto lo visto, volver al modelo de las preguntas retóricas no es el mejor enfoque para el aprendizaje de los seres humanos; la conversación sí es una herramienta poderosa y adecuada.

Sorina Oprean

Aspectos fundamentales del Aprendizaje basado en proyectos (PBL)

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Trabajar por proyectos es muy atractivo y, desde luego, puede aplicarse a las aulas y al aprendizaje que hagan los niños en su casa, pero no es sencillo. No basta con proponer un trabajo grupal obligatorio. Un proyecto debería ser claramente significativo para los estudiantes y para eso debe cumplir algunos puntos fundamentales.

Los proyectos deben ser vividos por los alumnos como algo que realmente les importe, que tenga significado para ellos, que les interese realizar y que despierte auténticamente su curiosidad. Hacerlo mecanicamente, por obligación o por imposición, sin que brote del impulso interno, no tiene sentido ni añade, realmente, nada que podamos considerar un cambio en el método de aprendizaje. Sería un cambio solo cosmético si no logramos apasionar a los estudiantes.

Además, el trabajo por proyectos debería tener un propósito educativo, sea la adquisición de un conocimiento concreto, sea el desarrollo de herramientas de cooperación o instrumentales. Pero idealmente debería servir para ambos objetivos.

 

 

Fase 1: presentación del reto

Es clave despertar el interés del alumno mediante algo que les enganche, que les haga querer saber más. Es válido un vídeo, un trozo de una película o libro que conozcan, un acontecimiento cercano, o una pregunta para debate. Incluso un capítulo de su serie favorita o unos dibujos animados.  Con eso lograremos que se despierte en  los estudiantes el interés para  llegar a conocer el contenido que queremos proponer.  Lo que no tiene sentido es repartir unas fotocopias de un texto árido que no conecte con sus emociones.

Fase 2: hacer que importe el aprendizaje

Otro punto fundamental para lograr un aprendizaje realmente signficativo es que sea significativo para el alumno. Si no logramos eso estamos perdidos. Lo que no importa no se recuerda y no influye en la vida. Y para que eso sea signficativo es que el niño debe saber que lo que está aprendiendo es necesario, útil, le sirve para algo, le ayuda a manejarse en lo real. Los niños realmente deben sentir eso y, en el caso de los adolescentes, podemos conseguir que vean una utilidad indirecta, pero si solo la enfocamos en sacar el curso o un título el contenido aprendido pierde su valor intrínseco. Emocionando a los alumnos, como vimos en el punto anterior, podremos hacer que sientan que el reto tiene valor, pero eso solo sucede si el reto es libremente asumido.

Fase 3: la pregunta

Una vez hemos despertado el interés de los alumnos y conseguido que se sientan implicados en ese aprendizaje es el momento de ofrecer buena pregunta que resuma el sentido del proyecto, atrapando la curiosidad de los alumnos para que quieran darle respuesta y suponga un desafío. En nuestra pregunta la respuesta no debe estar implicita, sino suponer un verdadero motivo de investigación, un reto a encontrar soluciones. De este modo centramos el proyecto en su contenido y ofrecemos un nuevo punto de apoyo para que los estudiantes entiendan que pretendemos con este trabajo que proponemos y de las posibles actividades que vamos a ofrecerles realizar. Seamos provocativos, y dejemos que tomen las riendas.

Fase 4: capacidad de eleccion

Para mantener a los estudiantes interesados debemos ser capaces de, una vez emocionados con el desafío, permitirles que ejerzan la capacidad de decisión sobre las actividades (que podemos sugerir) o los métodos. Ahora es el momento de que ellos se conviertan en investigadores y en productores de conocimiento. Y en comunicadores.

Entre las posibilidades de investigación vamos a poder usar la biblioteca, medios de comunicación, páginas de internet o encuestas o entrevistas.  El educador toma entonces un papel de guia y consultos, pudiendo ayudar a elegir las fuentes si los alumnos le presentan dudas sobre su veracidad, pero dejándoles la máxima autonomía posible.

La misma presentación de las conclusiones debe ser abierta a que cada equipo las diseñe y no hay que limitarse en absoluto al trabajo escrito, que suele ser habitual en otro tipo de tareas. Cartelería, folletos, página web, presentaciones en powerpoint, videos, representaciones, organización de debates o conferencias orales son algunas de las posibilidades. Pero todo debe ser bienvenido, incluído un monólogo humorístico, siempre que desarrolle el contenido. Cuanto más sientan que se valora su iniciativa y su creatividad mayor impacto tendrá el proyecto y más significativo resultará. Y más aprenderán a largo plazo, pudiendo convertirse en un evento que recuerden  y mayor permanencia de las habilidades desarrolladas mantenga en sus vidas.

Si los alumnos no están acostumbrados a este tipo de actividades tendrán mayor necesidad de que el educador les proponga diferentes métodologías y medios de presentación, pero esto también irán manejándolo con mayor soltura a medida que esta manera de trabajo se implemente en el aula.

Fase 5: trabajo en equipo

La capacidad de trabajar en equipo es una de las habilidades que más pueden desarrollarse con el trabajo por proyectos y es además, sumamente útil si queremos ayudar a que cada estudiante desarrolle sus talentos y habilidades, además de permitirles expresar sus diferentes estilos de aprendizaje y las inteligencias múltiples.

Lo ideal es que los grupos de trabajo no sean demasiado grandes, entre tres y seis alumnos, de manera que todos puedan tener voz en el trabajo. Antes de llegar a los trabajos en proyectos es indispensable haber trabajado con la clase para que existan buenas relaciones y se sientan todos parte de un equipo que avanza hacia objetivos comunes. Si nos encontramos con clases donde se ha premiado la competitividad o no se han evitado situaciones de acoso escolar por muy leve que sea vamos a encontrarnos con enormes dificultades que sería mejor prevenir.

Otro problema que podemos encontrar es que los equipos no estén compensados y sean solo algunos de los alumnos los que realicen las tareas, estando otros inhibidos o desmotivados. El papel del educador es importante, no como vigilante, sino como aglutinador, siendo necesario que se acerque a los grupos y verifique como están trabajando y si la colaboración funciona. Es útil haber trabajado previamente  o hacerlo durante el desarrollo del proyecto aspectos como el uso de calendarios de tareas, organización, planificación de tiempos y haberles ofrecido apoyo para que puedan tener buenas habilidades de exposición oral, de investigación de fuentes y de manejo de medios de presentación tecnológico que serán las bases de todo el proceso que van a desarrollar.

Mireia Long

 

¿Qué es la creatividad?

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La creatividad es capacidad para responder a los retos y problemas dando nuevas respuestas que nadie antes había dado, sea de forma absolutamente original, sea combinando aportaciones previas de manera sorprendentemente efectiva. No deberíamos matar la creatividad, pues realmente no sabemos a qué retos se enfrentarán los niños en el futuro.

Darwin era un genio creativo. Einstein. Heisenberg. Curie. Schrödinger y Bohr. Lo son las personas que descubren remedios para enfermedades, los que investigan hasta descubrir como nuestros genes nos describen, los que trazaron rutas comerciales y los que pensaron que era posible volar. También, por supuesto, artistas y conductores de hombres: es creativo Leonardo, pero también lo es Mandela.

Serán genios creativos los que descubran como podemos conseguir mantener una vida digna en un planeta que se nos queda pequeño, o como recuperar el daño ambiental, o como lanzarnos a vivir entre las estrellas, o conseguir una organización humana con más justicia y equidad. Para lograr eso necesitamos hombres y mujeres creativos.

Sin creatividad habríamos estado perdidos muchas veces en el pasado y lo estaremos en el futuro. La clave de la supervivencia como especie y del progreso personal está en la creatividad. Por esa razón es tan, tan importante ayudar a que nuestros hijos, los hombres y mujeres del futuro, no la pierdan, sino que aprendan a utilizarla y hasta a acrecentarla.

Y bien, la teoría hasta aquí. Pero, ¿qué es realmente la creatividad?, ¿cómo funciona?, ¿cómo se estimula?, y sobre todo ¿qué podemos hacer los padres y los maestros para fomentar la creatividad?

La creatividad debemos entenderla como la capacidad de dar soluciones o hacer nacer algo real que pueda ser llevado a la práctica. Por soluciones no me refiero únicamente, por supuesto, a la ciencia o la tecnología. Una nueva forma de organizar una empresa, un libro, una corriente pedagógica, una obra musical, un helado delicioso… todo eso es un acto de creación llevado a la práctica, motivado por la pasión.

Mireia Long

 

Si quieres saber más:

http://www.pedagogiablanca.net/unete/