No a los deberes abusivos

En la Pedagogía Blanca estamos en contra de que los niños tengan que usar una gran parte del tiempo que se supone que debería ser de ocio o de disfrute en familia para realizar tareas que en realidad deberían de hacer durante el horario lectivo.

Sabemos que hay muchos maestros y profesores que están convencidos de que poner deberes y tareas diariamente a sus alumnos ayuda a que “refuercen” lo que se ha trabajado en clase. Están convencidos de que a sus alumnos les viene bien, y no son conscientes de cuanto daña a esos mismos alumnos esa creencia, y sobretodo de que la lleven a cabo, que les pongan deberes a diario, y muchas veces de más de una asignatura.

¿Se dan cuenta que hay niños que se pasan dos y tres horas diarias haciendo tareas? ¿De verdad creen que es eso bueno para un niño?

Las tareas escolares para realizar en casa solo sobrecargan al niño.

Si en clase ya aprendió, no necesita hacerlo, si no lo aprendió ¿cómo va a hacerlo solo? Además con lo que se llega a repetir todo a lo largo de todo el proceso educativo no tienen ningún sentido, es agotador y redundante.

Por si fuera poco, invaden las horas que pertenecen estrictamente al ámbito familiar y de ocio, diciendo a los padres en qué han de usar su tiempo cuando el niño ha salido del colegio, interviniendo en su vida y sus planes (si querías ir esta tarde con tu hijo al cine para disfrutar de vuestro tiempo libre cuando ya ha salido del colegio, fastídiate, que hoy le han dicho que tiene que entregar mañana tareas de tres asignaturas distintas. Ve diciendo adiós al tiempo de relax con tu hijo, a las palomitas y al dolby surround) y convirtiéndose en los directores de tu día a día.

Ya no se puede ser padre ni en las pocas horas que quedan desde que salen del colegio hasta que han de ir a dormir, ahora hay que ejercer de maestro en ese rato se quiera o no, y por lo tanto se han de dejar de lado cosas fundamentales en la convivencia con tus hijos. El tiempo para educar en valores y en ética, queda reducido a la mínima expresión, el tiempo de juego y de ocio familiar también, el tiempo para que el niño disfrute de ratos sin obligaciones de ningún tipo y que pueda trabajar en su autoconocimiento y en las cosas que le encantan, desaparecido también.

Los deberes en exceso roban la mejor parte de la infancia a nuestros hijos, debemos rebelarnos ante ello. Mandar notas a los profesores, hablar con ellos, exponer nuestro punto de vista ante la dirección del centro o el consejo escolar si fuera necesario.

Está demostrado que poner deberes no mejora en nada los resultados académicos, pensar que sirven para algo es auto-engañarse. Sí, bueno, sirven para que los niños relacionen el estudio con algo negativo que te roba tiempo libre, que después de entre 6 y 8 horas diarias ya tenías más que merecido.

De hecho los deberes solo funcionan en aquellos niños que pueden contar con la ayuda de sus padres o de un profesor particular, es como si tuvieran “clases de refuerzo”, cosa que es obvio que no necesitan todos los niños. Y aquellos niños que no pueden tener a un adulto que les ayude, por el motivo que sea, solo sienten mayor presión, hastío y desmotivación ante la avalancha de tareas que se le vienen encima y que muchas veces no saben cómo resolver. Los deberes acentúan las diferencias socio-culturales de las familias.

Las tareas y deberes no son ni necesarios ni importantes, deberían eliminarlos. Solo provocan hastío y roban tiempo de familia y ocio impunemente a menores indefensos.

Los maestros que ponen deberes diariamente son cómplices sin saberlo ni pretenderlo del Estado en su esfuerzo por convertir a niños y jóvenes brillantes en súbditos hastiados y apáticos, esos son los que no se rebotan, los que todo gobierno desea para que nadie se rebele, el súbdito ideal educado por un sistema que han decidido quienes nos gobiernan para cumplir mejor sus fines, no los nuestros, que nadie se olvide.

Por suerte muchos maestros y profesores no comparten ese objetivo y en sus aulas hacen las cosas de manera diferente, mucho más cercana a lo que sus alumnos necesitan. Docentes comprometidos con su profesión que solo desean ayudar a desarrollar plenamente las capacidades, competencias y personalidades de cada uno de los alumnos que les han tocado en suerte. Esos profesores rara vez ponen deberes por sistema, y cuando ponen alguna tarea es porque es algo que realmente va a ayudar a avanzar, a crear, a aportar algo extra a sus alumnos. Esos docentes son los que creen en ellos y en el ser humano por encima del sistema, y esos son los docentes con quienes queremos topar, los que ayudan a nuestros niños y jóvenes a mejorar de verdad.

La Resolución de la Dirección General de Ordenación Educativa de 3 de octubre de 1973, aún vigente, establece que “los programas de los centros serán elaborados de forma que eviten como norma general el recargo de los alumnos con tareas suplementarias fuera de la jornada escolar”. Recordadlo.

Dejad a los niños tiempo libre para que descubran qué les apasiona, qué quieren hacer, con qué sueñan, y cuando lo sepan ayudadles a investigar, aprender, conocer, inventar… Pero cuando lo sepan y lo pidan y esa pasión se convierta en su ocio, mientras tanto, dejadles tiempo libre, es importantísimo.

Azucena Caballero

Queridos profesores, no seáis cómplices de este tipo de compañeros.

Queridos profesores, no seáis cómplices de este tipo de compañeros que demeritan vuestra labor. Dejad claro que la mayoría de vosotros ni por asomo compartís esta falta de respeto hacia nuestros hijos.

Pensar que nuestros adolescentes han de pasar horas a diario con estas personas, puesto que son profesores reales de la Comunidad Andaluza que participan abiertamente en un grupo dónde dicen este tipo de cosas, me revuelve el estómago.

Por favor, inspectores de educación que estáis en ese grupo de profesores de secundaria de la Comunidad de Andalucía, haced algo. Sabéis quienes son estos desaprensivos que en lugar de estar dando clase deberían buscar nuevas direcciones profesionales en su vida que les harían más felices a ellos y a los demás también. Tenéis un papel que cumplir, y una parte importante de la sociedad confía y depende de vosotros para que nos ayudéis a frenar estos comportamientos.

Desde luego algo queda claro: para ser buen profesor hay que poner el corazón, y algunos parece que no están dispuestos a ello.

Azucena Caballero

PS: Atención a algunas perlas de “profesionales de la docencia” que participan en el grupo “Profesores de secundaria de Andalucía” en Facebook:

El día que mi hijo cumpla 40 años.

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Hoy he visto el vídeo del cumpleaños de Jamie Oliver, no lo había visto antes, pero gracias a Olivia Marín he podido verlo hoy. Vosotras, que como yo sois madres, fijaros en algo muy significativo, hacia el final del vídeo, cuando ya ha recorrido todo el paseo con trabajadores felicitándole, música, Darth Vader, etc, y entra en el Fifteen. Allí se encuentra con su familia. Y ¿cuando se emociona hasta las lágrimas? Cuando ve allí de pie a su madre. ¿Os imagináis la relación que esa mujer logró establecer con su hijo?
Yo me imagino muchas cosas. Me la imagino animándole y recordándole lo valioso que es cuando le iba fatal en el cole por su dislexia, enseñándole a cocinar, dejándole participar de pequeñas tareas en su Pub, confiando en él como solo una madre confía en su hijo.
Me imagino la conexión que ha logrado desarrollar con su presencia y acompañamiento.
Me la imagino apoyando a su hijo y permitiéndole permanecer auténtico, ser quien él verdaderamente es, por que otra cosa no tendrá Jamie, pero ser natural, fresco y ser él mismo es algo que no puede evitar.
Y sobre todo me la imagino feliz. MUY FELIZ.
Yo no sé que ha hecho exactamente esa señora, estoy además convencida de que la habrá cagado en numerosas veces, pero os voy a decir una cosa:

Con todas mis equivocaciones y errores, con todas mis cagadas en la crianza de mis hijos, por favor, por favor, que mi hijo me mire así el día en el que él cumpla 40 años.

Azucena Caballero

PS: os dejo el vídeo que comento aquí:

A los profesores que están tan agobiados por los spinners…

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A los profesores que están tan agobiados por que en sus clases los chicos usan spinners, un consejo:
Enfócate en lo que quieres transmitir, en conectar con la emoción de tus alumnos, en mostrar tu pasión por lo que enseñas (si la tienes, claro, que lo mismo estás frustrado por que tú soñabas con ser químico de verdad y no profe de química, que pasa…) y en hacer que sea un rato agradable para todos. Te olvidarás de los spinners, y con suerte algunos chavales también se olvidarán de ellos por un rato. ¿Te imaginas lo bien que te vas a sentir por lograr esa conexión con ellos?
Deja de quejarte, de verdad. Algunos profesores no sabéis lo cansinos que sois.
Recuerda que tus alumnos no te han elegido a ti especialmente como profesor, les has tocado en suerte, y el sistema les obliga a tener que estar ahí, incluso si lo que tú enseñas con tanto ahínco (o no) les interesa muy poco o nada. Demuéstrales por qué merecen dar una oportunidad a lo que les estás contando y a ellos mismos-
Tú sí tienes elección, ellos no.
Así que elige la empatía, que con muy poco esfuerzo, solo siendo un ser humano decente y amable, seguro que lo logras 😉
Azucena Caballero

8 estrategias para educar a tu hijo en valores de paz y convivencia.

Aunque muchos padres dicen que ellos educan a sus hijos para que sean personas pacíficas se sorprenden viendo que los niños tienen algunos comportamientos violentos, segregacionistas, exageradamente competitivos, y muchas veces intolerantes.

En este podcast te vamos a dar 8 estrategias para efectivamente educar a un niño en y por la paz, la convivencia y la tolerancia.

¡Valórales! 8 estrategias para desarrollar una sana autoestima en tus alumnos.

En esta ocasión desde la Pedagogía Blanca queremos darte unas pautas, unas estrategias, que te van ayudar que tus alumnos desarrollen una sana autoestima. Vamos a darte consejos para poner en práctica dentro de tu aula.

8 consejos para mejorar la autoestima de tus hijos.

Azucena Caballero, co-directora de la Pedagogía Blanca, en este audio te da ocho consejos concretos para ayudar a tus hijos a preservar su autoestima lo más sana posible. Son ocho estrategias que puedes poner en práctica de manera muy sencilla en tu hogar.

Deseamos que te gusten:

 

Claves que ayudarán a nuestros niños en su aprendizaje.

Muchas veces damos por hecho que los niños aprenden solos a estudiar pero la realidad nos demuestra diariamente lo contrario. Muchos adolescentes y adultos no han adquirido las habilidades básicas necesarias para realizar cualquier tipo de aprendizaje. En un mundo que cambia velozmente y donde una persona tiene que dar respuesta a estos cambios, enseñar a aprender se nos presenta como una gran necesidad. No en vano, tenemos que pensar que la mayoría de profesiones y tareas que nuestros niños desempeñarán el día de mañana ni siquiera han sido inventadas.

Pero, ¿cómo conseguir que nuestros niños aprendan a aprender?

Azucena Caballero, co-directora de la Pedagogía Blanca, te da algunas claves:

La responsabilidad de asegurarte de que tus hijos te escuchen.

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El otro día me hablaron de un padre cuyo hijo nació sordo. El chico ahora es un joven adulto trabajador, implicado son su comunidad y muy comunicativo. Y el padre narraba como a lo largo de toda su infancia el hecho de tener un hijo sordo hizo que él jamás se enojara con su hijo por no escucharle. Tenía clarísimo que si su hijo no estaba escuchando lo que él decía era por que él no se había asegurado de decírselo de forma que él pudiera leer bien sus labios. Él era quien tenía que ponerse a la altura de su hijo, frente a él y usar las palabras que su hijo mejor iba a entender. Es decir la responsabilidad de asegurarse de que su hijo le escuche es de él.

Esta anécdota, o forma de comunicarse eficazmente, más bien. Me impactó, por que lo que contaba este padre era algo que en realidad todos los padres deberíamos practicar. Asumir la responsabilidad de asegurarnos de que nuestros hijos nos escuchen, en lugar de enfadarnos por que parece que no nos oyeron.

¿Qué haces tú para asegurarte de que tu hijo ha entendido lo que le dices?

Nosotras te vamos a compartir lo que hacemos nosotras en una conferencia gratis vía Facebook live esta noche a las 22h de Madrid. Si me lees antes de hoy, 11 de mayo, a las 22h, pincha en el enlace que te dejo debajo y vente en directo. Atenderemos también tus consultas. Si me lees más tarde, no te preocupes. Ese enlace te sigue sirviendo. Son las maravillas del mundo moderno. La charla se va a quedar grabada en nuestra página de Facebook, así que pinchando ahí podrás ver la grabación.

Deseamos que compartir nuestro conocimiento y nuestra propia experiencia te ayude.

Besos,

Azucena

PS: Aquí te dejo un botón con el enlace para que no te pierdas nuestra charla en Facebook live.

 

¿Qué valores promueve realmente la escuela a veces?

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¿Promueve en ocasiones la escuela la idea de que si te roban (o si te pasa cualquier cosa)  es culpa tuya?

¿Os ha pasado como estudiantes alguna vez dejar algo en un aula o un espacio dentro del colegio o instituto y que al ir a buscar ese objeto no estuviera dónde lo dejasteis? A mí sí. Me ha pasado. Dejar una chaqueta, una bolsa con algo, material escolar, etc. Y que luego no estuviera. Y lo peor no ha sido eso, lo peor ha sido cuando encima los adultos a cargo del funcionamiento de esa institución no han hecho nada y han dicho que es que hay que vigilar todo y que no te puedes dejar nada en un aula cuando te vas a otra, que ya se sabe que estas cosas pasan. ¿En serio?

¿Sabéis por qué pasan? Porque no se toman medidas, por que dejan que pase, por que se va transmitiendo la idea de que si nadie te ve te lo puedes llevar. Como se transmite la de que si nadie te ve puedes acosar, humillar, burlar, y amenazar.

Es curioso, porque con la voz, con los textos, dicen que no debe hacerse, pero con los actos lo permiten. Y los actos son mucho más poderosos que cualquier cosa que se diga.

¿Cómo puede ser que no se pueda garantizar que el material que tu hijo lleva no vaya a regresar a casa?

Claro que no garantizan ni siquiera la integridad física de los estudiantes durante las horas que pasan dentro del recinto… Pero es algo que me enerva.

Me enerva por que por un lado se consiente el robo con tal que no te vean. Coño, que estamos todos dentro del mismo espacio, tomad medidas para que quien sea lo devuelva, que para algo están todos encerrados en el centro sin poder salir sin vuestro permiso. Clama al cielo. Para ir a mear no pueden salir del aula sin permiso de la autoridad, pero con el móvil de otro en su mochila, sí, con dos cojones. Y por otro lado por que se culpabiliza a la víctima y se va creando esa especie de nube tóxica en la que vivimos donde las víctimas, de lo que sea, siempre tienen culpa. Algo habrá hecho, o algo dejó de hacer. Pues no. Si un chaval se deja la chaqueta en el laboratorio de ciencias cuando se va al gimnasio, ha de poder dejarla con tranquilidad. Si un alumno deja bolígrafos sobre su pupitre no tienen por qué desaparecer cuando se acerca a la mesa del profesor a hacer una consulta. Y así con todo. La culpa no es de quien ha dejado algo en un espacio que debería ser seguro. La culpa es del ladrón, y del sistema que ampara al que roba más que al que no molesta.

Luego nos sorprendemos de cómo está la sociedad, pero sinceramente, la mayoría de comportamientos reprobables y lamentables que algunos desarrollan y tienen los aprendieron en el colegio. Es triste pero es así.

Mucha educación en valores, sí, de boquilla. Por que los valores reales son los de las acciones, y ahí algunos centros cojean y hay que solucionarlo.

Se le entrega al sistema a los niños desde los 3 años, algunos desde antes. La responsabilidad es de ellos, del Estado, del colegio, de los profesionales que comparten espacios y horas con ellos para educarles y que no ponen cortapisas a según qué, es más lo fomentan con su actitud de no intervención o de culpabilizar al que ha sido buena persona. Todo maestro, profesor, orientador, psicólogo, director, etc, que trabaja en un centro educativo tiene una responsabilidad y ha de estar dispuesto a asumirla. Estamos hartos de que ganen los déspotas y lo hagan con la connivencia de la institución y del sistema.

¿A cuantos os ha pasado eso de dejar algo y que luego no esté en un espacio que se debería considerar seguro y casi sagrado? ¿Y otras cosas que no deberían pasar pero que pasan? Por que yo tengo una retahíla de cosas para contar…

Azucena Caballero