Fomenta el pensamiento crítico en tus hijos

PB-CASTIGAR

La base del aprendizaje del pensamiento crítico, desde el punto de vista de la Pedagogia Blanca es sencilla: el mismo pensamiento crítico. Debemos permitir que el niño aprenda mediante el error y la reflexión autónoma, no mediante la memorización o la obediencia.

Debemos permitirle ofrecernos sus propias respuestas sin penalizar la equivocación, la imaginación o la divergencia. Nunca jamás ridiculizarlos, ni usar el chantaje, ni hacerles sentir presionados, ni confundir castigo con consecuencia.

Los niños que piensan por ellos mismos y ejercen el pensamiento crítico cuestionarán lo que les presentemos como verdades morales, normas, ideas, creencias y respuestas.

A veces nos harán sentir incómodos ante nuestras propias contradicciones. Nos revelarán nuestra propia ignorancia y prejuicios. Son maravillosos. Pero para poder acompañarlos nos tenemos que volver nosotros capaces de autocrítica, flexibles y conscientes de nuestros límites.

Nos van a hacer aceptar una idea que nos dolerá: los adultos no siempre tienen la razón. Tenemos que asumirlo y hasta comprender y aceptar que los adultos que nos educaron con amor hicieron cosas equivocadas y nos dañaron. Sin esa capacidad nunca ayudaremos a que los niños desarrollen un pensamiento crítico real, pues este se aprende mediante su ejercicio.

No podemos reproducir en ellos la necesidad de obedecer a la autoridad sin cuestionarla ni negarse a seguir órdenes injustas. No digo que sea más sencillo educar de esta manera, pero desde luego eso si es educar, no adiestrar. Estamos con los niños para ayudarles a convertirse en adultos plenos y responsables, no en súbditos sin criterio propio ni capacidad de desobediencia. El camino es complicado, pero indispensable.

Mireia Long