¿Cuestionas la crianza recibida?

¿Alguna vez te has dado cuenta de que en la educación de tus hijos estabas reproduciendo la acción o actitud que tenían tus padres contigo cuando eras pequeña en lugar de ser tu misma?

A mí me ha pasado muchas veces, casi siempre para mal. Cuando más agotada y nerviosa estaba era más fácil cambiar al modo “piloto automático” y simplemente reproducir lo que había visto y oído hasta la saciedad durante mi infancia.

No solo eso, muchas veces intentamos justificar ciertos comportamientos, entenderlos, entender a nuestros padres cuando a veces se llegaron a equivocar gravemente, por que es una forma de sentirnos más queridos y cuidados.

Si asumimos que todo lo que hicieron nuestros padres era por nuestro bien y fruto del amor y la responsabilidad nos sentimos mejor. De hecho el mundo está lleno de gente que piensa que sus padres les pegaron o castigaron por su bien y por amor, no que lo hicieron por ausencia de formación y recursos en crianza y educación a los que ahora sí podemos acceder y que por lo tanto hay que abolir ese tipo de prácticas. Tampoco quieren pensar que a veces sus padres sencillamente escogieron ser egoístas, por que nos han hecho creer que una madre o un padre es un ser superior capaz de todo tipo de sacrificios. ¿En serio? Sabemos que no es verdad, que hay madres y padres de todos los tipos, y que no siempre todo lo que nuestros progenitores hicieron estuvo bien, incluso si al final no salió mal la cosa y se tiene una buena relación con ellos en la edad adulta, podemos verlo. Un padre o una madre solo es un ser humano, con sus virtudes y defectos, como todos, los hay de todos los tipos, buenísimos y horribles.

En mi opinión mirar a nuestra infancia y a cómo nos criaron a nosotros está bien, pero no como modelo a imitar o reproducir per sé, si no como un espacio sobre el que aprender. Cuestiona si realmente todas las experiencias de tu infancia fueron las que deseas para tus hijos ahora o no. ¿Qué es lo que sí te sirve de lo que hicieron o dijeron tus padres? Eso atesóralo y úsalo. ¿Qué se podría mejorar? Atrévete a mejorarlo, a hacerlo de otra manera.

Hacer las cosas diferente no te va a hacer ser peor hija por no seguir el ejemplo que tus padres te dieron, al contrario te hará ser mejor madre y por lo tanto un motivo de orgullo para ellos, y sobre todo para ti. Lograr superar ciertos comportamientos o hábitos y mejorarlos de cara a la próxima generación es un logro potentísimo, que va a impactar en generaciones.

Yo siempre tuve el deseo de que mis hijos fueran mejores que yo y puedo decir que lo son, y eso me alegra infinitamente.

¿Qué mejor legado les podemos dejar?

Azucena Caballero

Pedagogiablanca.net

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on email
Email

Últimos posts

Clase gratis online.

Elige el día y hora que mejor te va. ¡Accede en cualquier momento! Regístrate ahora y disfruta de la grabación de una de nuestras clases más un regalo especial que hemos añadido al final de la misma. ¡Te va a encantar!