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Materiales de aprendizaje del SXXI

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Nos suelen consultar sobre que opinamos en la Pedagogía Blanca del uso de materiales naturales en los juguetes de los niños y apartarlos del ordenador o los audiovisuales o de los juguetes modernos como se defiende en otros sistemas de pedagogías “alternativas”.

Nosotras siempre repetimos lo de “en el plástico no está Satanás” y recomendamos expresamente tener LEGO y Playmobil en todas las aulas de la Pedagogía Blanca. Y Juegos de mesa, ordenadores, pantallas de televisión y DVD.

Los juguetes y educativos hechos con materiales naturales son estupendos, y los hay preciosos y útiles, pero privar a los niños de experiencias del mundo real y actual y de juguetes de calidad por las ideas de alguien, pedagogo o no, con planteamientos, teorías y métodos de hace un siglo o más no tiene el más mínimo sentido y no se apoya en la ciencia ni en la experiencia.

Juegos en la naturaleza, materiales naturales simples, educativos constructivistas de todo tipo y también juguetes de calidad modernos y hasta ordenadores y televisión a la edad adecuada. Todo aporta para una educación de seres humanos de este mundo y de este siglo.

Palos, piedras, arena, árboles, agua, Playmobil, legos, ceras Manley, plastilina de la blandita, libros de todo tipo, animales realistas y muñecos con cara, Fisherprice, tablets, ver dibujos, pelis y documentales y fabricación de robots, cualquier juego o juguete de calidad, seguro y bien diseñado.

Nosotras queremos TODO lo bueno, lo queremos TODO. Un niño al que se le impide conocer cosas (con supervisión para que no sean perjudiciales) no es un niño respetado y terminará rebotado de tanta rigidez mental, pidiendo en muchas ocasiones lo contrario de lo que pretendíamos si hace falta con tal de tener un contacto con el mundo real en el que vive. ¿No conocéis niños a los que solo les dejan jugar con materiales naturales que en cuanto llega a casa de otro niño se vuelve loco por un Madelman o un robot? ¿O va directamente a por la pistola de juguete, de plástico, por supuesto? ¿O el niño con muchas restricciones en la alimentación que en cuanto ve a otro comiendo chocolate se lanza como un loco a por un poco de eso que a él nunca le dan?

El progreso es indispensable en las aulas, el mundo real, también. No obliguemos a los niños a vivir en mundos imaginarios impuestos por nosotros, sino que dejémosles crear su propio mundo desde todo lo que le ofrece la ciencia, la tecnología y los materiales de hoy en día.

Mireia Long

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