Razones para elegir el método de la Pedagogía Blanca

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Hoy quiero hablaros de las razones por las que os proponemos elegir el método de la Pedagogía Blanca. Cada vez más maestros, educadores y padres quieren llevar al aprendizaje una verdadera revolución, un cambio de paradigma que estimule la creatividad, la seguridad en uno mismo, el espíritu investigador y científico, la libertad y el pensamiento crítico, y sobre todo que permita a los niños y adolescentes recuperar la curiosidad, el placer al aprender y la sensación de ser capaces y válidos en su individualidad.  Y estos maestros, educadores y padres buscan metodologías, organizaciones y pedagogías que puedan ofrecerles esto.

La Pedagogía Blanca responde a sus necesidades. Estas son las razones para elegir Pedagogía Blanca. Y eso es lo que hemos tenido presente al diseñar el método de la Pedagogía Blanca y sus programas y cursos.

Elegir Pedagogía Blanca es elegir la Educación del Futuro. Las escuelas libres rara vez atienden a niños de más de seis años y solo algunas garantizan la consecución de objetivos educativos a largo plazo.

La Pedagogía Blanca respeta el ritmo individual del niño, sus pasiones, sus intereses y además se adapta a la escuela estatal, a una escuela libre y  al hogar, pues se basa en herramientas y conocimientos y en respeto por el niño como individuo, algo que no debe ser exclusivo de un entorno concreto. La Pedagogía Blanca trabaja con toda clase de materiales y enfoques, con tecnologías prehistóricas y del siglo XXI, con Inteligencias Múltiples y tiene siempre presente lo interdisciplinar.

Las pedagogías alternativas más conocidas y el modelo de enseñanza tradicional ofrecen enfoques cerrados. Antroposofía y dirigismo por un lado, con tintes sectarios en ocasiones, muy cuadriculado aunque parezca muy “bonito” y exigencia en la creencia de determinados supuestos acientíficos sobre el aprendizaje. Excesivo machaque en el uso de materiales concretos por otro. Y evaluaciones escritas, curriculum cerrado y libros de texto memorizados, competitividad y autoritarismo en el sistema tradicional.

Sin embargo la Pedagogía Blanca propone un método flexible, ecléctico, mucho más libre y totalmente personalizado para el alumno y el educador, abierto al aprendizaje vivencial y a los intereses electivos de cada niño particular y diseñada para niños de este siglo. En la Pedagogía Blanca se ofrece un sistema diseñado conforme a los conocimientos científicos punteros en desarrollo y neurociencia, es decir, un método de enseñanza pensado en la manera en la que realmente aprenden los seres humanos, tanto desde el punto de vista biológico, psicológico, neuronal, antropológico e histórico.

En la Pedagogía Blanca no se impone un sistema de creencias, sino que se trabaja desde y para el pensamiento crítico y científico. En la Pedagogía Blanca se respeta el ritmo individual y único de cada individuo, igual que su manera de aprender y sus intereses particulares, llegando a través de ello a tirar del hilo hasta completar una educación de calidad orientada a permitirle desarrollar su personalidad y sus objetivos vitales. En la Pedagogía Blanca se valora el juego, el aprendizaje conversacional, el aprendizaje vivencial y práctico, los materiales alternativos, pero también el Humanismo, el conocimiento científico y su metodología, las nuevas tecnologías y las herramientas básicas de desarrollo personal y profesional.  La Pedagogía Blanca es educación para la excelencia, pero no la de la competitividad, sino la de la cooperación, la autosuperación, el valor del conocimiento complejo, el espíritu innovador y creativo.

La Pedagogía Blanca es el método de la Educación del Futuro. Trabajamos considerando que la educación de un niño o adolescente es un proceso que se produce en su ambiente natural, real y concreto, la vida del Siglo XXI. Valoramos que jueguen con tierra y madera pero también que jueguen con LEGO y Playmobil, que enciendan el ordenador y busquen información, que vean películas, y series y documentales en el video o la televisión (cuidando los contenidos pero valorando estos medios), que hagan proyectos de su interés con cualquier soporte que deseen, que dibujen lo que quieran, que estudien filosofía y arte, que toquen instrumentos, que aprendan latín e inglés y chino o el idioma que quieran, que salgan al campo, que trepen a los árboles, que sumen con garbanzos, ábacos o lápiz y papel… que hagan ecuaciones y descubran a Homero, que salten en los charcos y miren por el microscopio.

Ante todo, consideramos indispensable que los niños y adolescentes sean respetados, escuchados, amados y entendidos, por lo que proporcionamos a los educadores adultos herramientas y conocimientos también sobre su propia vivencia, su historia educativa y el conocimiento de sus procesos emocionales.  Cuidar las emociones de los niños y saber comunicarnos sin ninguna agresividad, escuchándolos activamente y proporcionándoles ambientes de crecimiento emocional sano y seguro creemos que es fundamental y que debe apoyarse en un trabajo personal del educador a quien ayudamos para conseguirlo.

La Pedagogía Blanca se basa en los vínculos sociales como fundamento del desarrollo emocional del niño, con sus padres, maestros, amigos, etc.,  fomentando la creación de sinergias entre toda la comunidad educativa. Es una apuesta rotunda por la diversidad, tanto en la inmersión cultural, como en la diversidad de estructuras académicas y maneras de aprender. Y además, supone un poner en valor el papel del educador (padres o maestros) como indispensable para el desarrollo humano a la vez que refuerza la individualidad y el empoderamiento de cada estudiante en concreto. No tememos la palabra Pedagogía, ni  la palabra Educación, porque creemos que son elementos fundamentales del desarrollo humano tanto en lo individual como en lo colectivo.

La Pedagogía Blanca trabaja sobre la premisa de que privar a un niño de experiencias por una ideología no demostrada es un error. Y que, sobre todo, hay que pensar que los niños crecen y su educación no acaba a los seis años, que es un proceso. Antes de esa edad plantearnos un modelo pedagógico cerrado es un sinsentido porque para que los niños aprendan basta con escucharlos y darles lo que nos piden. Y cuando crecen es cada vez más importante seguir sus intereses y programar con ellos la manera de lograr sus objetivos, ofreciéndoles las herramientas y conocimientos básicos,  usando todo lo que está disponible en el SXXI y valorando el concepto del papel del educador, que es parte importantísima de la experiencia humana.

Si todo esto es lo que estás buscando, ÚNETE A LA PEDAGOGÍA BLANCA

Mireia Long

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1 comentario en “Razones para elegir el método de la Pedagogía Blanca”

  1. Estoy de acuerdo; antes la enseñanza en la escuela comenzaba a los 6 años, despuès del aprendizaje en la unidad familiar con la batería emocional recargada.
    Preparados para incorporarse a los distintos grupos de la sociedad: amigos, profesores, familia…
    Yo creo que ya el individuo está maduro para el aprendizaje sin necesidad de machacarle con los mismos conceptos desde infantil y primaria.
    Lo aprenden con más madurez y a la primera…….o a la segunda . Pero no el mismo machaqueo hasta el aburrimiento de nuestro sistema actual.

Los comentarios están cerrados.

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