Ser Madre de día, otra forma de conciliar

11178373_10153325352262446_1453081549651741800_n

Hoy os quería hablar de una de las principales ventajas que yo, como madre y bióloga, veo en la opción de desarrollar una carrera profesional en el marco de los cuidados infantiles y en concreto como madre de día y es que ser madre de día no sólo te permite estar con niños, sino que, principalmente, te permite estar con TU niño.

Vivimos en un mundo en el que las mujeres, una vez devenimos madres, frecuentemente tenemos que elegir entre salvaguardar nuestra independencia económica o dedicarnos a cuidar de nuestras criaturas. Es una elección difícil y como casi todas las elecciones implica siempre una renuncia.

Renunciar a tu independencia económica, mientras los estados no decidan proteger nuestra posición en el mercado laboral, te obliga a depender de tu pareja o familia. Esto puede tener consecuencias a largo plazo, puesto que además la llegada de un bebé modifica todas las dinámicas de relación en el entorno cercano: después de ser madre no vas a relacionarte igual con tu pareja ni con tu familia.  La dependencia económica puede agravar tensiones preexistentes o producir nuevas y esto no favorece nada una crianza tranquila.

Por otra parte renunciar a criar a tu hijo te obliga no sólo a perderte el placer de disfrutar de sus primeros meses o años, sino sobre todo a renunciar a darle lo mejor, porque para los niños muy pequeños lo mejor es sin duda estar con su madre. Los seres humanos somos mamíferos, y para los mamíferos permanecer cerca de la madre es una necesidad fisiológica. Durante los primeros años de vida, la madre es casi casi, más que una persona, un hogar. Así, para una cría humana la madre es el hábitat y separarlo de su hábitat tiene un coste en su salud física y emocional, presente y futura.

Todas las que hemos sido madres recordamos el momento en que tuvimos que dejar a nuestros hijos para reincorporarnos al trabajo. Algunas de nosotras decidimos, probablemente de una forma instintiva que tenía todo que ver con nuestra naturaleza, no hacerlo. Dejar a un bebé muy pequeño al cuidado de otros puede ser una experiencia dura, para la que muchas madres no estamos preparadas, ni falta que hace. También para las madres estar con el bebé es beneficioso para nuestra salud física y emocional. 

Convertirte en madre de día es, en mi opinión, una de las mejores opciones que tenemos ahora mismo para evitar estas renuncias, estas violencias invisibles, aceptadas socialmente. Las madres de día no sólo pueden ganar dinero y desarrollarse profesionalmente ofreciendo servicios que ahora mismo son imprescindibles para el funcionamiento de la sociedad, sino que, sobre todo, pueden compaginarlo con el cuidado de sus propios hijos, en su casa, respetando sus horarios y sobre todo su necesidad de estar con mamá. Y también la necesidad de mamá de estar con sus hijos.

Si te gustan los niños y quieres trabajar ser madre de día te permite conciliar de una forma totalmente natural tu independencia económica con el cuidado de tus pequeños. Desde el punto de vista de una bióloga esto es casi el ideal.

Irene García Perulero.

irenegarciaperulero.com

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest
Share on email
Email

Últimos posts

Clase gratis online.

Elige el día y hora que mejor te va. ¡Accede en cualquier momento! Regístrate ahora y disfruta de la grabación de una de nuestras clases más un regalo especial que hemos añadido al final de la misma. ¡Te va a encantar!